CONTRA EDITORIAL | Rechazar para Reformar: el cuento de Pedrito y el lobo

“El escenario que abre el Rechazo” es el título de la editorial de El Mercurio este miércoles 13 de julio. La premisa de esta editorial es que el rechazo ofrece más oportunidades para reformar que el aprobar la Nueva Constitución. Sin embargo, esa premisa en abstracto es absurda, pues plantea si es más fácil reformar la Constitución actual o la Nueva Constitución, en lugar de realizar la comparación con la realidad que se requiere transformar.

Es indudable que la Nueva Constitución significará cambios importantes en algunas materias, tales como la ampliación de los derechos fundamentales y el rol del Estado para garantizarlos, la paridad de género, la protección de la naturaleza, los derechos de los pueblos y naciones indígenas, eliminación del Senado, derecho humano al agua y estatuto constitucional propio, entre otras importantes materias.

Algunos de ellos podrán ser modificados por el Congreso Nacional actual, si es que tienen una votación superior a los 4/7. En el caso de que se trate de reformas sustanciales al sistema político, forma de Estado regional, principios y derechos fundamentales, título de naturaleza y medio ambiente y disposiciones transitorias requerirán además de un referendo ratificatorio. Si el Congreso tuviera más de dos tercios, no será necesario el referendo.

Por el contrario, la Constitución actual exige como quórum dos tercios y tres quintos, según el Capítulo de la Constitución que se quiera reformar. Aun cuando dicho quórum bajara a 4/7, la derecha – al tener la mitad de los escaños del Senado – decidirá que reformas son las que se aprueban, recuperando el derecho a veto que han tenido desde la dictadura hasta la fecha.

“Rechazar para reformar” no es más que mantener la Constitución de Pinochet y el derecho a veto de la derecha. La Constitución es clara en dicho sentido: si gana el Rechazo, sigue vigente la Constitución de Pinochet.  

*La Contra Editorial pretende polemizar con las editoriales de El Mercurio, las cuales son utilizadas por otros medios de comunicación y marcan la agenda pública, generando el “marco” de discusión en muchos casos, a pesar del carácter “panfletario” que progresivamente va adquiriendo este histórico medio de las élites políticas y económicas del país.

Autor entrada: Convergencia Medios

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