A más de una semana de movilización de los pescadores artesanales: “SOMOS GENTE DE MAR, SOMOS GENTE QUE NO LE TENEMOS MIEDO A NADA”

Rodrigo Tobar, de Lucha y Comunicaciones de Antofagasta

Fue durante la década de los 80´s cuando comenzaron las primeras vedas de productos a raíz de la explotación de recursos marinos por la pesca industrial. Proceso que siguió durante los años de la concertación y que poco a poco comenzó a terminar con la pesca artesanal en condiciones de igualdad en el largo camino a la privatización. Primero con Eduardo Frei Ruiz-Tagle y la Ley de Cuotas Individuales Transferibles, posteriormente con Ricardo Lagos y las leyes de Límites máximos de Captura por Armador y Ley Corta de Pesca, llegando a la famosa y corrupta Ley de Pesca, o Ley Longueira, del gobierno de Sebastián Piñera, con la cual se entregaron los recursos marinos a siete poderosas familias por veinte años renovables. Esta legislación no solo ha agotado los recursos marinos en Chile, sino que ha ido destruyendo por completo la forma de vida de los pescadores e impedido que el pueblo acceda a sus mayores riquezas alimentarias. De esta forma el sentido social del trabajo de los pescadores artesanales, sin jerarquías ni personas más importantes que otras, ha ido resistiendo a su desaparición tras una discusión en el congreso que se dió por la tóxica relación entre la política y los capitales industriales.

Es en este contexto de injusticias y desigualdades en el cual hace más de una semana los pescadores artesanales a lo largo del país han salido a luchar por obtener en condiciones equitativas el reconocimiento al trabajo que no han parado de ejercer en medio de la pandemia. El bono Covid presentado en el congreso, el cual incluía a todos los pescadores artesanales, establecía en su discusión a todos los pescadores con Registro Pesquero Artesanal (RPA), buzos mariscadores, recolectores de orilla y pirquineros. Sin embargo, posteriormente, el gobierno estableció que este bono solo sería para los pescadores con RPA y embarcación, es decir, para los dueños de las embarcaciones, dejando a la mayoría de los pescadores artesanales al margen.

Para Pablo Gallardo, pescador artesanal de San Antonio esto, además, viene con cargo al fisco, por lo que en algún momento los armadores deberán devolverlo y eso es justamente lo que los pescadores movilizados no quieren: “Nosotros nos hemos sacrificado trabajando, tenemos compañeros que se han enfermado y han muerto, y gente joven. Pero nosotros hemos seguido trayendo el alimento a la mesa de todas nuestras personas, de toda nuestra gente. Por lo tanto, hemos seguido trabajando, no hemos parado y ahí estamos, en la lucha. Nosotros no buscamos este conflicto, el conflicto lo generó el gobierno, por lo tanto queremos una solución”.

La ley de pesca, buscó transformar a los trabajadores de mar en empresarios, dejando las cuotas de pesca en manos de los dueños de las embarcaciones (armadores) quienes son parte de un sector propietario también empobrecido. Hoy la ley solo permite la extracción de recursos a quienes son propietarios generando la dependencia de los artesanales más precarizados y que por sí solos no cuentan con los permisos para trabajar. Los artesanales movilizados no están en contra los armadores, sino que contra las lógicas del neoliberalismo, porque no ven el mundo como un mercado, sino que como un lugar donde compartir y vivir mejor entre todxs, y el conflicto actual los vuelve a enfrentar a estas imposiciones del Estado y las empresas que buscan separarlos, “nosotros los pescadores somos todos uno”.


UNA MOVILIZACIÓN DE TRABAJADORES DE BASE

Tras una semana de protestas en las principales caletas del país una característica de esta movilización ha sido la iniciativa de lucha por parte de pescadores que no están organizados en las grandes federaciones del sindicalismo clásico y/o que poseen una mirada crítica a estas por no representar fielmente el sentir de los artesanales de base. Este lunes se inició una mesa de conversaciones entre el gobierno y organizaciones como la Confederación Nacional de Pescadores Artesanales de Chile (CONAPACH), sin embargo, para los pescadores más precarizados estas instituciones “solo se representan a ellos mismos, porque siempre luchan para ellos y se sientan a hacer leyes. Lo mismo pasó con la Ley de Pesca, las bases nunca dijeron nada y ellos dijeron que nos representaban a todos y ahora vemos lo que pasa”, expresa Gallardo, quien agrega que con esta situación se está volviendo a lo mismo y que el enriquecimiento de unos pocos a costa del sacrificio de muchos es la rabia que hoy los moviliza: “Aquí los que realmente se tienen que representar o sentar a la mesa son las personas que realmente avisaron y mostraron esto que estaba ocurriendo.”

Esta movilización ha surgido desde las bases de los pescadores artesanales, desde donde se han abierto los ojos y junto a quienes, aún siendo dirigentes algunos, están velando porque el pescador común y corriente, muchos de los que ni siquiera están inscritos, puedan ser parte de las demandas y transformaciones que el pueblo pescador en lucha ha visibilizado en estos días.

MÁS ALLÁ DEL BONO, ES CAMBIAR LAS LÓGICAS

Este conflicto no solo muestra la necesidad de un bono de emergencia por parte de los trabajadores más precarizados, este también busca cambiar las lógicas de la organización para articularlas lejos de los vicios, con una mayor y mejor representación, como también con dirigencias rotativas para evitar que sean siempre los mismos y, de esta forma, se logre la unión del sector:

“El sindicalismo no ha funcionado como corresponde y hay veces en que esto ya se ha corrompido (…) lo que nosotros queremos es que de una vez por todas no haya corrupción, poder limpiar el sector pesquero artesanal en el cual podamos ir por delante y no encerrarse entre cuatro paredes, sino que decir las cosas claras. Quebrar la lógica que el mismo gobierno se ha encargado de hacer. Yo no le echo la culpa a nuestros compañeros (…) ellos (el gobierno) juegan con la necesidad de nuestros compañeros pescadores, (…) muchos dirigentes son correctos, pero como juegan con la necesidad, algunos se quiebran y dan su brazo a torcer.”

A nivel nacional hay coordinación y contacto directo entre pescadores de distintas caletas lo que ha visibilizado que el descontento de otros compañeros pescadores es el mismo, desde ese sentir en común es que hoy se levanta la movilización, de la rabia colectiva de los pescadores artesanales y la exigencia para que este bono de emergencia sea de carácter universal, que se entregue a todos por igual sin tener que hacer devoluciones al Estado, pero que también sea el momento de configurar una organización popular más fortalecida.

Para Gallardo el llamado a los pescadores artesanales es a seguir con la frente en alto en esta lucha, a reconocer y tomar conciencia del peso que tienen los pescadores: “Somos gente de mar, somos gente que no le tenemos miedo a nada porque arriesgamos todos los días nuestras vidas personales con las ansias de volver a ver nuestras familias (…) somos de esfuerzo, de trabajo y yo creo que ya, de una vez por todas, Chile debe tener una mirada diferente de lo que es la pesca artesanal”,, como trabajadores profesionales del mar.

ANULAR LA LEY DE PESCA

La pesca, hoy concentrada en unas pocas familias, es una muestra más del extractivismo o la apropiación de los recursos naturales en grandes cantidades y con procesos perjudiciales para el medio ambiente a través de la capitalización de los recursos marinos. Pero también, es la precarización de los pescadores artesanales y sus familias, quienes se encuentran cercados por la Ley de Pesca y, así, son imposibilitados de extraer recursos libremente por las costas del país, de lo contrario son multados con montos millonarios: “nos sentimos libres de estar en medio del mar, por donde tu miras no ves tierra, y ves la naturaleza, las especies marinas que andan alrededor tuyo, es algo inexplicable. Por eso es que nosotros somos libres, pero queremos esa libertad no tan solo de sentirla, sino que también de tener claridad de poder pescar en cualquier lado.”

Hoy en día la lucha por la entrega de forma equitativa de un bono de emergencia para el sector muestra que, más allá de las salidas y cierres de esta situación, las posibilidades de establecer una organización popular de base están latentes en el sector, como en otros, estableciendo una mirada integral de los problemas que han precarizado el trabajo, teniendo como horizonte en común la cuestión de fondo, la corrupta y nefasta Ley de Pesca.

Autor entrada: Convergencia Medios

2 comentarios sobre “A más de una semana de movilización de los pescadores artesanales: “SOMOS GENTE DE MAR, SOMOS GENTE QUE NO LE TENEMOS MIEDO A NADA”

    Ana Maria Brito Bugueño

    (14 agosto 2021 -08:07)

    Felicitaciones a los valientes que comunican sin dobleces la real y urgente necesidad de visibilizar el vulnerable panorama de inequidad en el sector minero artesanal…!!
    No bajen los brazos…fuerza …coherencia y cohesión….!!

    Ana Maria Brito Bugueño

    (14 agosto 2021 -08:12)

    Recién escribí un comentario y se deslizó un error …quise decir sector pesquero artesanal ….no minero artesanal…

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