El tercer retiro de los fondos de pensiones: la «casus belli» contra Sebastián Piñera

La indignación provocada por el Gobierno de Sebastián Piñera es total. Una nueva oposición al retiro del 10% de los fondos de pensiones por parte de Piñera se ha transformado en la casus belli (motivo de guerra) contra el pueblo de Chile.

Rápidamente las organizaciones sindicales de sectores estratégicos han llamado a una Huelga General o a abrirse a una discusión de sus bases en esa línea. La Unión Portuaria ya realizó un paro de advertencia este miércoles 21 de abril y se anuncia una Huelga General para el viernes 30 de abril. Esta actividad inicialmente convocada por la CUT como una Huelga General Sanitaria, puede derivar en una Huelga General que permita la destitución de Sebastián Piñera.

La posición de Piñera no solo da cuenta de su carácter psicopático e indolente. Es una posición de clase en defensa de los intereses de los empresarios. En la misma línea se han manifestado los Presidentes de la Cámara Chilena de la Construcción y de la Sociedad Nacional de Agricultura, quienes se niegan a permitir un tercer retiro de los fondos de pensiones. A pesar de ser un sector minoritario a nivel nacional, son quienes gobiernan.

En esta política de trinchera, el Gobierno ha recurrido ante el Tribunal Constitucional para buscar que se frene el proyecto del tercer retiro. Aunque aún tiene una salida para no dar su brazo a torcer: presionar al TC – principalmente a María Luisa Brahm – para que rechacen el requerimiento y permitan el tercer retiro, descomprimiendo la tensión política generada.

No obstante, si el TC declara inconstitucional la reforma que permite el tercer retiro, es la oportunidad de destituir a Sebastián Piñera. Ya sea a través de una acusación constitucional, una declaración de inhabilidad o bien generando su renuncia. Para que prospere cualquiera de estas vías es necesaria una movilización popular amplia y sostenida, cuya máxima herramienta a disposición es la Huelga General, encabezada por los sectores estratégicos de la economía nacional, pero secundada por todo un pueblo movilizado.

Las razones para destituir a Piñera sobran. Su gestión criminal de la crisis sanitaria ha provocado la muerte de más de 30.000 personas; su indolencia social ha generado que millones de familias estén pasando hambre y sin acceso a recursos que permitan enfrentar la crisis y las medidas de confinamiento; su avaricia le ha permitido acumular más de US$300 millones, al igual que otros grandes empresarios, mientras el pueblo cada vez se hace más pobre; su actitud criminal ha provocado miles de violaciones a los DDHH por los agentes policiales y militares, desde iniciada la Rebelión Popular hasta la fecha. Todos ellos son argumentos suficientes para acciones institucionales como para dinamizar la movilización popular.

Desde los Movimientos Sociales y las organizaciones populares debemos llevar esta movilización hasta lograr el objetivo de destituir el gobierno de Sebastián Piñera. Si bien la casus belli es el tercer retiro, la destitución de Piñera es necesaria para garantizar que el proceso constituyente institucional va a poder desarrollarse en condiciones democráticas y que la crisis sanitaria se podrá enfrentar, protegiendo a los sectores populares y de estratos medios, como también traspasando los costos de la crisis a los grandes empresarios.

Es momento de avanzar hacia un Gobierno Provisional, que solo será posible con la unidad de los pueblos de Chile movilizados. Debemos avanzar hacia una Huelga General que ponga fin al gobierno de Piñera y permita la constitución de un Gobierno Provisional.

Por Javier Pineda Olcay, candidato a Constituyente Distrito 10
Lista de Movimientos Sociales: Unidad de Independientes

 

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Autor entrada: Convergencia Medios

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