Discurso de Javier Pineda en lanzamiento de Lista de Movimientos Sociales en Distrito 10: «No hacemos política para el pueblo, somos el pueblo haciendo política»

En la Plaza Vicuña Mackenna, a un costado del Cerro Huelén, se realizó este jueves 11 de febrero, el lanzamiento de la Lista «Movimientos Sociales: Unidad de Independientes», quienes articularon a distintas organizaciones del movimiento social para competir contra las élites políticas y económicas en el Distrito 10, que reúne a las comunas de Santiago, San Joaquín, La Granja, Ñuñoa, Providencia y Macul. A continuación compartimos el discurso del candidato de la Defensoría Popular de las y los Trabajadores, y editor de nuestro medio, Javier Pineda Olcay. 

Las cosas nunca han sido fáciles para las trabajadoras y trabajadores de nuestro país. Tampoco lo ha sido para esta lista, que surge desde la clase trabajadora, desde los movimientos sociales, desde los pueblos que habitan este territorio llamado Chile. Pero seguimos de pie, firmes, con la convicción de poder cumplir con el mandato de nuestros pueblos a partir de la Rebelión Popular: terminar con la herencia de la dictadura. Desmantelar el sistema neoliberal implementado a sangre y fuego hace 45 años y profundizado por los gobiernos posdictatoriales. Terminar con la democracia restringida que permite que una pequeña élite política y económica, a pesar de ser minoría, tome las decisiones en nuestro país.

A los pies del cerro Huelén, en el mismo lugar en que me encontraba el 18 de octubre de 2019, volvemos a desafiar este orden injusto establecido en nuestro país. Nos proponemos refundar las bases económicas, sociales, políticas y culturales de este territorio, tal como lo exigimos en las calles desde hace décadas y con más fuerza y masividad desde octubre. Nuestro proceso constituyente no se agota en los límites del Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución, un acuerdo que no fue firmado por los pueblos. Pero tampoco les dejaremos la cancha libre como quisieran. A diferencia de ellos, nuestra lista de movimientos sociales no pretende hacer política para el pueblo, somos el pueblo haciendo política.

No tenemos padrinos políticos de las élites y partidos de este país, pero sí tenemos a más de 22 mil personas que confiaron en nuestro proyecto en este distrito y a cientos de miles de personas que patrocinaron a listas de independientes del movimiento social constituyente desde Arica a Magallanes. No tenemos el apoyo de los grandes medios televisivos, pero sí tenemos el apoyo de decenas de asambleas territoriales y organizaciones sociales dispuestas a darnos espacio en sus comunidades para difundir nuestro programa. No tenemos apoyo de los empresarios ni el financiamiento millonario que tienen las listas de partidos, pero sí contamos con una comunidad organizada y decenas de personas voluntarias dispuestas a recorrer cada calle y población de Santiago, San Joaquín, La Granja, Macul, Ñuñoa y Providencia para transmitir nuestro mensaje.

Hoy estamos aquí, de cara al pueblo, con las manos limpias, la cabeza fría y el corazón caliente, por el cual late con intensidad nuestra sangre mestiza, que hierve de rabia por la violencia policial desatada contra el pueblo, asesinatos como el de Francisco y el de más de 30 compañeras y compañeros durante la revuelta; cientos de personas con trauma ocular; miles de presas y presos políticos, decenas de las cuales aún se encuentran tras las rejas, por lo cual tenemos el deber de exigir castigo para los violadores de DDHH, justicia y reparación para las víctimas y liberación de todas las presas y presos políticos.

Pero nuestra sangre no solo hierve por rabia, sino también por la esperanza de que otro Chile es posible. Tenemos la convicción de que podemos avanzar hacia una vida digna, donde tengamos salarios y pensiones dignas, donde saquemos de las manos del mercado lo que debiesen ser derechos sociales garantizados por el Estado, para lo cual debemos garantizar su financiamiento a través de la actividad empresarial del Estado y que los ricos paguen los impuestos que tengan que pagar; donde se democraticen todas las instituciones políticas, pero también las económicas, teniendo un rol central el pueblo trabajador, el cual debe participar en la distribución de las riquezas de este país. Democracia política y económica. Un país donde los pueblos tengan el derecho a autodeterminarse, un Chile donde los pueblos manden.

Nuestra irrupción en la Convención Constitucional será necesaria para seguir avanzando en ese Chile que queremos y por eso construimos una alternativa a las élites políticas y empresariales de este país. Para que no tengan que votar al mal menor como nos acostumbraron durante la transición, sino para que puedan votar por una opción desde los pueblos y de quienes luchan y así triunfar el 11 de abril.

Sabemos que lo que se viene no será fácil. Lejos de ser un espacio de diálogo republicano, la Convención Constitucional será un espacio de profunda disputa entre aquellos que quieren mantener lo que existe; aquellos gatopardistas que quieren hacer como que todo cambie para que nada cambie y aquellos que queremos las transformaciones reales y vamos con todo para que aquello sea posible, porque sabemos que los derechos no se mendigan, se arrebatan de las manos de los poderosos. Con todas las fuerzas de la historia, y con la fuerza de quienes nos antecedieron, dejemos los pies en la calle en estas semanas y preparémonos para luchar, preparémonos para vencer. ¡Hasta que la dignidad se haga costumbre!

¡Viva la Lista de Movimientos Sociales del Distrito 10!
¡Viva la clase trabajadora!
¡Vivan los Pueblos en Lucha!

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Autor entrada: Convergencia Medios

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