Ante el momento constituyente y la necesidad de claridad programática, la C2A declara:

A nuestros compañeros y compañeras de organizaciones hermanas;
A la franja organizada de nuestro Pueblo que se organiza y lucha:

C2A da a conocer su posición frente al momento constituyente al que asistimos en la actualidad, y asimismo, hace el llamado a la unidad de los y las revolucionarias para enfrentar el nuevo periodo que se abre post 18 de octubre, y que ha generado la crisis del régimen político post dictatorial.

En primer término, aclaramos que nuestros esfuerzos en la coyuntura inmediata son por el Apruebo y Convención Constitucional. Planteamos lo anterior, no porque entendamos que en estas instancias están las soluciones a las necesidades del Pueblo Trabajador, sino porque, justamente es una oportunidad que permite plantearlas y profundizar los caminos que le den solución. Creemos que la relevancia de la Revuelta Popular reside en que constituye un gran salto hacia adelante del Pueblo en sus niveles de politización y organización. El papel de las organizaciones con voluntad revolucionaria es agilizar el desarrollo de la organización y lucha popular, siendo parte, junto a nuestra clase, de sus avances, retrocesos y victorias, y no restarnos acusando lo espurio del acuerdo y dejar a las masas “equivocarse solas”.

En ese orden de ideas aparece en este escenario, con una claridad inédita en las últimas décadas, la necesidad de un Programa que aúne las esperanzas, sueños y demandas de las distintas franjas del Pueblo trabajador, que sea construido democráticamente por todas las expresiones populares y que sirva de dínamo para la unidad de la franja de revolucionarios y revolucionarias.

De lo anterior resulta, que el momento destituyente/constituyente en curso debe abordarse desde distintas aristas o momentos:

  • Un momento inmediato, que se materializa en el Plebiscito. Se requiere que todas las fuerzas de izquierda llamen sin titubeos a Aprobar y optar una convención constitucional, pero, a la vez, en el mismo proceso instalar la necesidad de elaboración programática. En ello somos claros y claras: El proceso constituyente de la institucionalidad burguesa, resultante del acuerdo de paz y nueva Constitución nace limitado, con una verdadera camisa de fuerza para mantener el status quo. Deber o tarea entonces del pueblo organizado será asediarlo y desbordarlo, para instalar en la Convención los avances programáticos adoptados por nuestro Pueblo; en ello la movilización popular será la herramienta principal, frente a las intentonas del bloque en el poder de solo modificar las correlaciones de poder entre los actuales integrantes del Parlamento, sin modificar de raíz las condiciones de su modelo reproductor de la explotación y opresión.

    Para este primer “momento”, postulamos la creación de Comandos Populares o Comandos Pueblo Unido, conformados desde los movimientos sociales, políticos y sectores del pueblo organizado, que agiten el Apruebo, con discusión programática y cuya proyección piense en superar este primer momento inmediato.

  • Un segundo momento, post plebiscito, requerirá de la materialización de un espacio común de debate y diálogo entre las distintas expresiones del pueblo organizado, en barrios, centros de estudios y lugares de trabajo: Este espacio es el que en conjunto con organizaciones políticas y sociales hemos denominado Asamblea Popular Constituyente (APC), en donde las expresiones de la clase organizada discuta y vaya tejiendo su propio programa y pensando la sociedad que queremos, con el fin de trazar una hoja de ruta propia que permita disputar todos los momentos de este proceso destituyente/constituyente. En dicho sentido, creemos que el feminismo organizado le ha entregado a la clase trabajadora sentidos avances al respecto y sobre ello debemos seguir construyendo en la visión programática y de totalidad que nos ha mostrado.

    Aclaramos que la APC no la entendemos como un espacio paralelo, sino como un espacio central, de “preparación”, para el asedio y desborde de la Convención Constitucional. Siendo su objetivo prioritario la elaboración programática, la coordinación de los diversos sectores de la clase trabajadora que hoy se encuentran agilizando la movilización popular y además evaluar posibles candidaturas populares a la Convención.

  • Finalmente, creemos que el momento constituyente en el que se expresa la crisis del régimen político es de futuro incierto. Los sectores proclives a las formas actuales de reproducción del capital y que esperan sostener a toda costa sus privilegios de explotación y opresión no esperarán sentados ni jugarán en buena lid en este periodo político. Por ello, es necesario prepararse no para uno o dos años de ejercicio político, sino que pensar esto como un momento de quiebre histórico que brinda opciones tanto como desafíos históricos para la izquierda.

    Por lo mismo, no basta con ejercer la necesaria denuncia, sino que hay que pensar en clave de diseño de programa económico que sustente las pretensiones de transformación radical de la sociedad, la organización de Partido Revolucionario, al mismo tiempo que pensamos las formas colectivas de organización y defensa de este programa.

Claro está que estas tareas nos son posibles de lograr para ninguna organización aislada, por lo mismo la Unidad de los y las revolucionarias es un imperativo en este escenario. Solos y cada uno por su lado no seremos capaces de confrontar e interpelar al bloque en el poder. Las contradicciones de clase se expresarán claramente en la Convención Constitucional, y debemos prepararnos para aquello. Más allá de un simple llamado a la Unidad, las necesidades de hoy la exigen bajo la sanción de la inutilidad política en caso de no generarse. Múltiples han sido los llamados de trabajo mancomunado que han fracasado al poco andar, ya no podemos darnos ese lujo, por lo que en el debate programático y táctico será donde logremos nuestros puntos de encuentro.

El llamado que hacemos se hace con humildad. Entendemos las distintas tácticas que muchas organizaciones estarán esbozando para este histórico momento y las respetamos. No obstante, creemos que este es el momento de avanzar en el debate y construcción conjunta y unitaria, mirando más allá de la coyuntura inmediata y los llamados a la unidad de partidos que han pactado durante años con el bloque en el poder. Nuestro objetivo debe ser profundizar el momento abierto el 18-O, para avanzar hasta la victoria de los explotados/as y oprimidas/os.

¡A profundizar la crisis!
¡Hasta que la dignidad se haga costumbre!
¡Hasta vencer y vivir!

 

Convergencia 2 de Abril, Septiembre 2020.

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Autor entrada: Carlos Alberto

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