SENAME: Habrá un futuro digno para niños, jóvenes y trabajadores vulnerados en sus derechos

La Asociación Metropolitana de Trabajadoras y Trabajadores de Sename – ARMETRASE hace pública una declaración respecto a la situación que se vive en los centros del Sename a raíz del Coronavirus, en donde se violan aún más los derechos de las niñas, niños y adolescentes, lo cual, denuncian, no cambiara con la creación de dos servicios especializados, mientras no cambie las lógicas de funcionamiento. Te dejamos con la declaración pública completa.

Habrá un futuro digno para niños, jóvenes y trabajadores vulnerados en sus derechos

Exigir sin renunciar para hacerse escuchar: la situación de derechos de los niños y jóvenes que son (y ojala no sean más) usuarios del Servicio Nacional de Menores convulsiona la conciencia del país hace varios años: la permanente denuncia cuando constatamos lo que significa la acción negligente e irresponsable del Estado en la gestión de un Servicio Público que no logra garantizar sus derechos, y que quienes dirigen no tienen voluntad de detener las vulneraciones ni interés de transformarlo en profundidad, ya no se detendrá más y eso es una esperanza.

Desde los fundamentos de un servicio público subsidiario como se crea SENAME en 1979, pero también desde la continua renuncia pragmática a la transformación real de su rol en beneficio de niños y jóvenes por parte de todas las autoridades que le han dirigido (de todos los signos y tendencias políticas) se ha configurado su expresión cotidiana de institución maltratadora con los usuarios y con los trabajadores; han convertido la misión conferida por el Estado en la hipócrita destreza para administrar pobreza y reproducir precariedad: como una moledora de carne, como una dolorosa y aberrante metáfora de lo que significa cotidianamente SENAME para los niños, jóvenes y trabajadores.

La situación de emergencia sanitaria a consecuencia del COVID 19 no ha hecho sino recrudecer las precarias condiciones en que se encuentran actualmente los niños, jóvenes y trabajadores en los centros de SENAME a lo largo del país: usuarios hacinados en espacios de convivencia, medidas de resguardo y aislamiento sanitario impracticables para casos COVID 19 por condiciones de espacio e infraestructura, deterioro psicoemocional de niños y jóvenes por la prolongación de cuarentena, trabajadores de trato directo que continúan ejerciendo funciones aun cuando presentan síntomas de riesgo, denegación de atención y acompañamiento real por parte de Mutual de Seguridad, para casos de trabajadores contagiados o con sintomatología de gravedad, inexistencia de elementos de protección adecuados. Frente a esta situación señalamos la ineludible  responsabilidad de sus Autoridades, quienes frente al aumento de los contagios en usuarios y trabajadores relativizan los evidentes riesgos y siguen disponiendo medidas ineficientes, como también de la SEREMI de Salud que permanentemente ha respaldado los protocolos implementados por SENAME, terminando por desestimar la necesidad de acciones urgentes que protejan a niños, jóvenes y trabajadores: gestión y fiscalización inoperante , retórica que solo es real como rajadura de vestiduras. Dos caras de un Estado donde los derechos de los niños y jóvenes siguen postergados, cautivos de intereses y razones ajenas, aun en la terrible situación actual.

Hoy, el avance en la división de SENAME en dos servicios especializados, responsabilidad de  parlamentarios y autoridades de gobierno, pretende visualizarse también como expresión de nueva política pública para la efectiva restitución de los derechos de niños y jóvenes. ¿Qué ocurrirá en realidad? Aún es incierto, en gran medida depende del real compromiso de estas autoridades, más allá de slogans y consignas. Por eso también esta crisis nos da la oportunidad de saber y decir que no existirá un cambio real mientras existan las mismas lógicas de funcionamiento: institucionalidad clientizada políticamente, autoridades amparadas en razonamientos administrativos para invisibilizar urgencias y justificar que el bienestar es imposible, niños y jóvenes dañados por las consecuencias negativas de su institucionalización, trabajadores precarizados y rutinizados en el maltrato y desamparo institucional. Y por eso la necesidad de reclamación es una responsabilidad permanente, para que las cosas cambien de verdad: como trabajadores conscientes exigimos y luchamos por la garantía plena de los derechos de niños, jóvenes y trabajadores, para acabar con el funesto presente institucional, para que su bienestar sea el fundamento y propósito de nuestra sociedad: es posible, es necesario y es urgente; ese anhelo no se posterga porque esa Dignidad es hoy.

Organización y Solidaridad por la dignidad de los niños y jóvenes

Asociación Metropolitana de Trabajadoras y Trabajadores del Sename

ARMETRASE

Santiago, 30 de mayo de 2020

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Autor entrada: Convergencia Medios

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