#CuarentenasQueHablan | Entrevista a Pablo Moya, dirigente FENATS Histórica Maipú

Transcripción 

Javier Pineda: Hola a todas y todos. Estamos en un nuevo capítulo de Cuarentenas que Hablan. En esta oportunidad vamos a conversar con el compañero Pablo Moya, quien es dirigente de la Fenats Histórica Maipú, y es parte de esta primera línea que ha estado trabajando en los distintos recintos hospitalarios. Vamos a conocer la experiencia que han tenido las y los trabajadores de la salud en estos tiempos tan complicados de la pandemia. Hace unos programas atrás no nos imaginábamos el crecimiento exponencial que se iba a materializar de forma tan rápida. Actualmente nos encontramos con aproximadamente 130 mil personas contagiadas testeadas en los últimos 7 días.

 

Hemos tenido igual cantidad de personas fallecidas en junio que las que se registraron en todo el mes de mayo y el Gobierno demuestra una vez más ser incapaz de sortear esta crisis, porque hay dificultades respecto a la forma en cómo se concibe, la posibilidad de hacer la cuarentena en los sectores populares, donde hemos visto que estas canastas familiares parecieran estar más orientadas al show de las autoridades entregando prebendas, en lugar de satisfacer las necesidades de alimentación de la población.

 

Por otro lado, vemos que todavía el Gobierno no se atreve a tocar el sector económico para exigirle que paguen esta crisis, que hoy día está afectando la vida de gran parte de la clase trabajadora. Pablo, muy bienvenido a este programa, Cuarentenas que Hablan.

 

PM: Muchas gracias, compañero.

 

JP: Queremos partir preguntándote, ¿Cómo ven ustedes el escenario desde el trabajo directo en los recintos hospitalarios? ¿Cuál es la situación en particular que están viviendo en Maipú? Hemos visto la situación del Hospital El Carmen, como uno de los hospitales, junto al San José, que estarían más desbordados en estos días, a pesar de que el ministro de salud, todavía dice que no se desborda la situación.

 

PM: Primero que todo, saludar a todas mis compañeras y compañeros del Hospital de Maipú, como al CRS. Nosotros pertenecemos a la Fenats Histórica de Maipú. Nuestra génesis organizacional parte en el CRS Maipú. Hoy ambos establecimientos estamos unificados en la organización de las trabajadoras y trabajadores, quienes nos encontramos en esta situación. Hoy le envió un saludo fraterno a los compañeros que están en urgencia, en pabellón, orientadoras, orientadores, TENS, auxiliares, enfermeras, guardias, del aseo. Finalmente, muchas veces nos pasa que la referencia única y solo clínica nos hace pensar en este problema de la pandemia, pero hay un conjunto de actores dentro de los establecimientos hospitalarios que están todos bastante cansados, sobrepasados, por lo que su complementariedad es lo que brinda una salud al servicio de la gente, de la clase, del pueblo. En virtud de la pregunta, efectivamente hay un grupo de trabajadores altamente cansados, siendo el primer tema enunciado el de la salud mental, cómo están nuestros compañeros y compañeras, entre lidiar con la salud de la gente, la atención clínica, la atención administrativa, profesional, pero también lidiar con lo que significa sobrellevar la familia, la casa, la vida, con deudas que siguen y crecen, con problemas en la pega, en la vida diaria, con problemas de que nuestras propias familias se contagian.

 

Y con problemas que finalmente se ven desenvueltos en nuestros propios compañeros y compañeras. En este contexto de salud mental, muy agotados, agobiados, viendo gente que fallece día a día. Además, está la situación de crisis, que responde a la nula política social, la nula política sanitaria que tiene este gobierno, lo que repercute y golpea fuerte justamente a los establecimientos de salud que son públicos, puesto que hoy día el sector privado se ha visto enriquecido principalmente por el negocio relacionado a la seguridad social, por el negocio que tiene que ver con lucrar con la salud, entonces nos damos cuenta que esta situación, que veníamos anunciando desde hace muchos años atrás, que la salud es un derecho. Y eso que parecía un eslogan, que no era tan importante, bueno, aquí es importante hoy en día cuando la salud se volvió el foco principal de la crisis social, cultural, política, económica, y que esta pandemia viene a golpear a todos los sectores populares por igual, no obstante, para los ricos no es la misma condición. Cuando digo que hay una diferencia entre ricos y pobres, la diferencia es sustancial, es material. No es lo mismo una persona enferma, que sea Fonasa, que tiene que esperar a tener síntomas para que le puedan testear su PCR, para así darse cuenta que este enferme, que una persona que tiene los medios adquisitivos para poder resolver su PCR, que puede saber día a día, como lo ha hecho el ministro o el presidente, que se toman PCR todos los días. Porque finalmente esos días que estás enfermo y manifiestas síntomas, son los que tienen más contagios, por tanto, contagias a tu población, a tus vecinos, a tu familia. Ahí se ve un componente claramente de clase, lo que nos hace pensar y materializar que efectivamente los problemas de la salud y de la pandemia tienen una diferencia de posición política. Y posición que se manifiesta en la vida diaria de todos nosotros, que son los ricos contra los pobres.

 

JP: En línea con eso, también ha sido sentido el llamado de los trabajadores de la salud municipal, quienes se han quejado del abandono respecto a cuestiones tan básicas como elementos de protección personal. Dicen «mientras nos tratan como héroes, nos aplauden por la labor que realizamos, ni siquiera nos garantizan la existencia de estos elementos de protección personal”. Y ahí lo que te quiero preguntar es, ¿Cómo ustedes ven esta diferencia respecto al trato de los trabajadores de la salud? En las estadísticas hemos visto que hay miles de trabajadores de la salud contagiados, pero cuando uno ve en las clínicas, pareciera ser mucho menor el nivel de contagio del que existe en recintos hospitalarios públicos y en trabajadores de la salud municipal. ¿Cómo ven el tema de los elementos de protección personal?

 

PM: Mira, respecto a los elementos de protección personal lo caracterizaría como una vil improvisación de este gobierno, puesto que, si bien nosotros entendemos, y en ese sentido no vamos a ser azarosos, el virus ha sido nuevo para todos y todas. Es nuevo para el Gobierno, para nosotros como trabajadores, para la población, para todos. No obstante, hay algunos mínimos que nos parecen relevantes y contundentes. Muchos sectores han anunciado que los milicos no son la solución para la pandemia, sino que es la salud pública fortalecida, al servicio de las personas. En virtud de eso, hemos visto que, y porque se ha puesto a colación, hay un gastadero por parte del Estado importante respecto a elementos de protección de personal para una cantidad importante de actores ligados a la represión, a los pacos, a los milicos. Hoy en día las y los trabajadores de la salud no tienen los elementos suficientes para resistir a esta pandemia. En eso te hablo hasta de detalles, es decir, vamos al caso de que los trabajadores de los diferentes de salud no tienen una mascarilla para irse a su casa, otra para estar en el hospital y otra para volver de su hogar al trabajo, considerando que los accidentes laborales, por tanto, el covid, una enfermedad laboral, es una necesidad de cubrir, tanto que se vaya a su casa, en el establecimiento, como de regreso a este. Y eso, considerando lo más básico que es una mascarilla quirúrgica. Nos ha tocado y hemos considerado levantar a la dirección del hospital que todos los servicios del hospital son servicios críticos, clínicos, que hoy en día están atendiendo covid, porque no hay trazabilidad. Y, por tanto, cualquier trabajador por más que quiera separar al paciente contagiado del paciente que no tiene covid, se puede encontrar con el primer paciente en cualquier lado, porque es complejo hacer ese filtro. A pesar de eso, no todos los trabajadores cuentan con su mascarilla N95 para atender a sus pacientes de forma directa. Ha sido de ir tensionando la cobertura de los elementos de protección personal para cada uno de los trabajadores en todos de los servicios, puesto que cuando sale la dirección mostrando en los medios de comunicación más ostentosos, al servicio de los ricos, muestran específicamente al trabajador que justo tiene todo, pero no muestran a todos los trabajadores, sus necesidades y requerimientos, puesto que ese trabajador también tiene que cubrir su pelo, sus manos, tiene que ocupar una pechera, cubre pies. Tiene que ocupar una cantidad importante de elementos de protección personal que tengan que brindar sus cuidados. Eso no pasa, no están cubiertos completamente. Te lo digo desde la condición básica. A nosotros nos pasan una típica mascarilla clásica, que en el hospital lo tenemos que ocupar tres días seguidos. Por eso hablaba de que esto es una improvisación constante, que van descubriendo y equivocándose. El problema es que se van equivocando con la vida de las personas, entonces eso tiene un impacto directo en el estrés, en el cansancio y en cómo hoy en día nuestras compañeras y compañeros se ven repercutidos en su quehacer diario.

 

JP: Es importante lo que mencionabas, que estos errores cuestan vidas. Y que aún, cuando la pandemia no estaba prevista por nadie, estaba previsto que era necesario fortalecer los sistemas de salud pública para enfrentar posibles emergencias. Lo que no estaba previsto era que fuera a través del Sars-Cov 2 la forma en que se desarrollara esta pandemia. Pero ahí vemos que las políticas neoliberales también han ido afectando profundamente al sistema público de salud. En términos más estructurales, ¿Cuál es el balance que realizan como organización Fenats Histórica Maipú? Entendemos que han realizado gestiones previas a lo que es la pandemia por fortalecer la red de salud pública. ¿Cuál era el análisis que ustedes realizaban antes de la pandemia?

 

PM: Efectivamente nosotros venimos constatando hace bastante tiempo. Nosotros somos parte de la Federación Metropolitana de Trabajadores y Trabajadoras de la Salud, donde se ha venido apuntando, bajo la necesidad de fortalecer la salud pública, tener un sistema de salud público único para todas las y los trabajadoras de Chile, no tan solo de la salud, sino de todo el pueblo en su conjunto, donde negociar con la salud no sea una alternativa, una opción, y que la gente no se vea en la necesidad de ver si vive o no vive por cuánta plata tiene o no tiene. En virtud de eso, para nosotros el análisis y el balance ha sido de irnos dando cuenta que las demandas que hemos tirado para atrás eran efectivamente ciertas, se van volviendo reales, con una salud profundamente segregada. Y no tan solo desde lo económico, desde lo político, sino que también desde lo sanitario, es decir, una política que no conversa en la atención terciaria con la secundaria y la primaria, con trabajadores de la salud que están prebendados, con pésimos sueldos y condiciones, que finalmente se ve en lo cotidiano, con una cantidad de trabajadoras y trabajadores a honorarios que conlleva a una inestabilidad, a una desigualdad con respecto a la correlación de beneficios y resguardo de ellos en su día a día, con políticas nuevas. Si uno mira para atrás y hace el análisis estructural de esta situación, uno visualiza ciertos puntos que son centrales. Primero, la necesidad de un nuevo sistema de salud, que tenga relación con poder solventar y resolver los interesas y las necesidades de las personas en su conjunto. Por otro lado, una necesidad de conversar con los actores de salud. Aquí me detengo un poco, porque hemos visualizado que en esta pandemia no solamente ha sido azaroso esta mesa Sars-Cov 2, de esta situación de no escuchar a nadie. No han escuchado a nadie en los establecimientos de salud, en el servicio de salud, en el ministerio, finalmente no han escuchado a nadie en ningún lado. Finalmente, en la tensión del estar demandando, preguntando, consultando, se te va el tiempo, es decir, inicialmente decíamos «en esta pasada tenemos que remar todos». La población se está muriendo, tenemos que empujar con energía, como levantamos a nuestras compañeras, compañeros. Se nos va el tiempo peleando con la institucionalidad, con este Gobierno que no quiere escuchar a los trabajadores, a sus organizaciones y lo que venimos demandando desde hace tantos años atrás. Ese análisis estructural, en cuanto a un Gobierno que no responde a los intereses de las necesidades de la gente y responde a los intereses de los grandes empresarios, a las medidas economicistas y seguir resguardando los negocios que tienen desde siempre, se torna un círculo vicioso respecto a las necesidades que tenemos como trabajadores y trabajadoras. 

 

JP: Este Gobierno no ha escuchado sin lugar a dudas a los trabajadores en general, principalmente de la salud. En ese sentido, Pablo, que nos puedes decir respecto a cuáles son los principales planteamientos problemáticos programáticos que han levantado para enfrentar la pandemia de forma inmediata, como aquellos que parecieran ser de carácter más estructural.

 

PM: Hay varias cosas. Voy a partir de lo más general. De lo más estructural, venimos diciendo que efectivamente el pueblo necesitaba y sigue necesitando una cuarentena total con los resguardos y necesidades cubiertas. Frente a eso, hay algunos impulsos con esto del impuesto a los súper ricos, con el rol del Estado en este tipo de crisis que ha desatado la pandemia y lo que ya anunciaba respecto al nuevo sistema de salud, que hoy se vuelve urgente, se vuelve una necesidad importante en virtud del proceso que se avizora en relación al proceso de una Nueva Constitución, con lo que tiene que configurarse en esa mirada. Más en lo local, pasa que efectivamente hay una seguidilla de necesidades que finalmente se van levantando, y alguna de las percepciones que hemos levantado. La primera es que no se vea arriesgada la vida de nuestras compañeras y compañeros. Eso es fundamental, puesto que cuando hablaba de improvisación, también se habla de improvisación en lo local, en los protocolos que se van realizando para los trabajadores y trabajadoras. Ahí tenemos, por ejemplo, la experimentación de una política que está levantando el Hospital El Carmen respecto a la gestión de correos electrónicos, a través de la instrucción de jefatura, para que las y los trabajadores que eran contacto estrecho volvieran a trabajar en lo inmediato. Imagínate, tienes trabajadoras y trabajadores de la salud vulnerados, con pésimas políticas sanitarias, y además consideras que, si un trabajador de la salud se enferma, sus compañeros que tuvieron contacto estrecho con él tienen que volver a trabajar sin saber si eran positivo o negativo al Covid-19. Peleas respecto a la situación, salimos en prensa denunciando lo que estaba pasando, se puso una tutela en el primer juzgado laboral, una presentación en Contraloría de parte de diputaciones con respecto a lo que estaba pasando, voz de denuncia por parte nuestra con lo relevante para el caso en diversos medios. Lo que resulta, es que hubo una primera respuesta por parte de la dirección, donde a estos trabajadores con cuarentena por contacto estrecho se les iba a realizar una PCR «para saber si tenían o no tenían esta enfermedad, para que volvieran a trabajar». A lo cual, consideramos varias cosas que son importantes; primero que el Gobierno sigue sosteniendo que los trabajadores, y las personas, que son positivos, después de los 14 días tienen que volver a trabajar sin examen de salida. Digo examen de salida, porque no necesariamente es la PCR, sino que pueden ser exámenes de control y de medición de anticuerpos, como el IGM y el IGG, en donde se vuelve muy importante hacer este control a estas personas, porque si bien el Gobierno dice que a los 10 días no hay un mayor contagio por parte de las personas que son positivas, si hay una evidencia que por lo menos una presencia del virus, e insisto no sabemos si es contagio o no, por lo menos durante 28 días en el cuerpo. Y decimos que no sabemos si es o no contagio, porque al ser un virus nuevo y que efectivamente este tendría algunas mutaciones, nosotros no sabemos, y hay que generar evidencia para contrarrestar lo que está pasando. La respuesta del Gobierno respecto a los 14 días finalmente termina siendo un azar para cuidar la producción, nada más. De hecho, fue un atentado mayor bajarlo a 10 días, finalmente se estaban ahorrando los primeros 3 días de licencia, más los siguientes días de licencia, por lo que nos damos cuenta que las intenciones no son pensando en la salud de la población, sino en cuanto efectivamente están gastando.

 

Volviendo a lo local, han contrastado con algunas medidas como, por ejemplo, una nivelación de las horas extras de los trabajadores y trabajadoras de forma desproporcionada, solamente a algunos, a otros no. Por fuera de eso, no solamente hay una estimulación para que ese trabajador, que ya tiene su turno normal, que además hoy en día es de 24 horas. Un trabajador de la salud entra a las 8 de la mañana y sale a las 8 de la mañana del día siguiente. Son 24 horas de un turno ininterrumpido, agotador, que los deja reventados, emocionalmente agotados, y además le dicen «bueno, si usted quiere ganar más lucas, venga a su turno extra de 24 horas más». Ese trabajador está destruido, no se valora su permanencia en su calidad remuneracional, sino que se valora solo por ese día efectivo de trabajo, afectando solamente la hora extra en su valor neto, no así su sueldo, considerando que ese trabajador está arriesgando su vida atendiendo pacientes con Covid-19. Hay una cantidad de detalles que podíamos estar todo el día en la minucia.

 

JP: Para ir finalizando, ¿Cuál es el mensaje que ustedes como organización, como trabajadores de la salud, le quieren dar primero a la autoridad? ¿Y cuál es el mensaje que les gustaría transmitir al pueblo en su conjunto?

 

PM: Partiendo por la autoridad, primero que renuncie el ministro. El espaldarazo que le dio el Gobierno con el cambio de gabinete, manteniendo a Mañalich en el poder, nos hace cuestionarnos en términos dialécticos quien tiene más poder ¿Mañalich o Piñera? En esa relación de fuerza, nosotros consideramos que el mensaje es que no estamos de acuerdo con la nula política sanitaria. Además, estamos considerando que nuestra vida está en riesgo, la de nuestros compañeros y compañeras está en riesgo, en ese sentido vamos a poner énfasis en la necesidad de impulsar la visualización de nuestras demandas para cuidar a nuestros compañeros y compañeras. Y luego, a lo mejor puede sonar eslogan, lo importante es que renuncie Mañalich, que renuncie Piñera. Esto nos viene a mantener vivos respecto a la referencia del 18 de octubre. Frente a eso, entendemos que el pueblo no ha ganado después de un alzamiento y levantamiento respecto a las demandas y seguridad social, y un cambio estructural en este país. Ahora se nos viene el plebiscito, que avanza a pasos agigantados, va a hacer cambiar el panorama, la situación política del país. Cabe destacar que para nosotros es profundamente relevante considerar que estamos construyendo la salud que queremos dentro de una Nueva Constitución. Y en eso, que las autoridades entiendan, que lo sepan, que no se la vamos a dejar pasar, que vamos a dar una pelea importante porque las y los trabajadores de la salud entendemos, nos quedó claro que en esta pasada ellos no representan, no defienden y no están a favor de las y los trabajadores de Chile. Para nuestros compañeros, es de lucha, es de pelea el mensaje, pero también de cariño, de harto amor, de harta fraternidad. Estamos cansados, estamos reventados. Lo hemos visto, de que familiares de nuestros compañeros estén falleciendo. Eso nos duele el alma de nuestra clase, nos duele ver que nuestros compañeros lo estén pasando mal y sentimos su dolor en el día a día. Y por eso también nos levantamos con más fuerza, con más rabia, con más organización, porque tenemos claro que no queremos vivir así, al alero de gente que no cree, ni quiere que estemos bien. Y ahí lo anclo con la necesidad de un buen vivir. Ese buen vivir no va atado solo a nuestro sueldo, sino que va atado a las condiciones concretas que tenemos como persona. No queremos vivir como un elemento de mercantilización, no queremos vivir endeudados hasta el cuello, con un gobierno que no hace nada por las personas, no queremos vivir de esta forma, encerrados en nuestras casas, sin saber que al día siguiente se va a comer o no se va a comer. Eso se vuelve importante, relevante, pero también para nosotros es clave entregarnos cariño, amor. Y ahí la relación con las organizaciones, con las asambleas, con los comités, con las juntas de vecinos, con todos los actores territoriales que a lo mejor nos van a estar viendo. Ojalá activarnos, acerquémonos, sumarse a esta campaña, porque las y los trabajadores tampoco la estamos pasando bien en términos económicos. Hay un montón de personas que no lo están pasando bien, que sustentan a más de una familia en relación a la crisis económica. Es por esto que estamos levantando una campaña como Federación Metropolitana de Trabajadores, para que a las y los trabajadores de la salud no les falte el pan. En virtud de eso, en todos los hospitales se está armando una campaña de acopio de alimentos para armar canastas familiares y entregárselas a nuestros compañeros. Así que, si alguien está por ahí, nos quiere colaborar, nos quiere ayudar, contáctenos. Nuestro Facebook es «Fenats Histórica Maipú». Nos pueden encontrar en Instagram, nos comunicamos, nos entregamos los teléfonos. O a través del medio con los compañeros, pidan nuestros contactos, estamos a disposición. Estamos en varias campañas, porque entendemos que esta pelea es transversal, integral y estamos tratando de abordar lo mejor posible. Hicimos una red de contactos con la Red de psicólogos y psicólogas voluntarias, que se armó a raíz de trabajar con las compañeras y compañeros que lo están pasando mal, estamos haciendo contención emocional, vamos a hacer una colectiva, considerando los resguardos que tienen que ver con los contagios. Estamos realizando programas de orientación legal, para saber qué pasa con nuestros compañeros y compañeras. Estamos diversificando nuestro quehacer con el objeto de cubrir la mayor cantidad de cosas, necesidades, demandas y peleas de nuestros compañeros y compañeras.

JP: Muchas gracias por el mensaje, Pablo. Hacemos nuestras las exigencias de las y los trabajadores de la salud, que no son solo los profesionales, sino todos aquellos que hacen posible el funcionamiento de los hospitales, los recintos médicos. Y también nos hacemos parte de este mensaje de lucha que anuncias para nuestro pueblo, como de solidaridad entre clase, porque, como hemos dicho en este programa reiteradas veces, sabemos que solo el pueblo ayuda al pueblo, y esas redes de solidaridad más que nunca son necesarias de levantar, pero también para fortalecer esta revuelta popular que iniciamos el 18 de octubre y que aún su camino está pendiente. Así que agradecimientos Pablo, a tu organización, a la Fenats Histórica Maipú, por participar en este programa, por las certeras frases que nos dejas, también las reflexiones que están dando ustedes como conocedores directos de la experiencia en los hospitales y que, más que nunca, se hace necesario comenzar a avanzar hacia un sistema único público de salud.

En esta oportunidad para cerrar, quisiera mencionar que el mundo se encuentra conmovido por el asesinato de George Floyd, pero también en nuestro territorio el racismo se hace presente, porque hace tan solo dos días asesinaron al werken Alberto Treuquil del lof We Newen, por tanto, exigimos justicia por su asesinato y para todos aquellos peñis que hoy en día se encuentran en estado grave. También recordar que se encuentran durante más de 35 días los presos políticos mapuches de la cárcel de Angol en huelga de hambre. Y también nuestros saludos y solidaridad con ellos, entendemos que el peñi Sinecio Huenchullán, quien es prisionero político, se encuentra en un estado grave de salud. Dedicaremos próximos programas para conocer la situación en el Wallmapu respecto a las justas demandas por la autodeterminación del pueblo mapuche. Reiterar mis agradecimientos, Pablo. Esperamos que estén a disposición conversar en un nuevo programa sobre la situación de los trabajadores de la salud y cuál es su visión para sortear la pandemia actual.

PM: Muchas gracias por todo. Un abrazo y un fraterno saludo a la familia de los peñis, de los presos políticos mapuches, a la familia del peñi asesinado en la comunidad. Entendemos que van varios meses de asedio policial y militar, harta represión por parte de las comunidades y con respecto a la comunidad especifica del caso, no obstante, sabemos que esta lucha lleva más de 500 años. Nosotros lo manifestamos en nuestra bandera de la Fenats, que tiene a los peñis, a los hermanos mapuche, porque nos entendemos parte de nuestro pueblo y de nuestras luchas. Un abrazo a todas las familias y solidaridad con los hermanos mapuche, y los presos políticos mapuche.

JP: Muchas gracias, Pablo. Saludos a todas y todos quienes vieron el programa de hoy. Nos veremos en una próxima ocasión.

PM: Hasta luego.

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Autor entrada: Convergencia Medios

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