ANDEDH depone paralización, pero continuará presionando para que renuncie Sergio Micco

Asociación Nacional de Defensores y Defensoras de Derechos Humanos (ANDEDH), sacó un comunicado dando a conocer la crisis que vive el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) y da cuenta de «deponer la extrema medida de presión de paralización de funciones», debido a la pandemia y los problemas sociales y vulneración de derechos que se están dando, en donde se hace necesario que  el INDH cumpla un rol importante en defender los derechos humanos, pero seguirán luchando para que Sergio Micco renuncie a su cargo. 

Santiago, 13 de mayo de 2020

Comunicamos a la ciudadanía.

Durante los últimos siete días, se ha desatado al interior del INDH una crisis sin precedentes, a partir de las controvertidas declaraciones vertidas por su director, Sr. Sergio Micco Aguayo, que vienen a sumarse a una serie de acciones y dichos sistemáticos desde octubre de 2019 a la fecha, y que han puesto un manto de duda sobre el sentido último de lo que promueve y protege esta institución.

Como Asociación de Defensoras y Defensores de Derechos Humanos (ANDEDH), hemos interpelado activamente a la dirección del INDH basándonos en los Principios de París, el Derecho Internacional de los Derechos humanos y la Ley 20.405 que funda al Instituto, cuestión que ha sido de público conocimiento, mediante la adopción de la extrema medida de paralización de funciones. Junto a ello, también se hizo llegar una carta al Consejo (máxima autoridad del organismo) solicitando que se pronuncie al respecto, interpelando al director para que se retracte de los dichos en los cuales – confundiendo conceptos – condicionó los derechos humanos a deberes, y un petitorio donde se solicitó abordar aspectos críticos de funcionamiento interno debido a las deficiencias de gestión administrativa que tienen a la institución inmóvil política y socialmente.

Lamentablemente, ni el Consejo ni la dirección del INDH han respondido hasta la fecha a dichas interpelaciones. Asimismo, la dirección, que es el órgano ejecutivo de la Institución, ha permanecido callada ante los cuestionamientos de las organizaciones de la sociedad civil – a quienes se debe en parte la existencia del Instituto – y de los distintos actores académicos y políticos expertos en la materia. Este silencio e inacción de los últimos días, los tomamos con tristeza y decepción, más aun cuando vemos los nefastos efectos que las declaraciones del director han tenido en la opinión pública, así como la de aquellos que – en base a las preferencias y opiniones partidistas – han querido defenderlo, generando confusión y relativizando con ello, la concepción universal e inalienable de los derechos humanos.

Esta crisis institucional y el dolor que nos produce, se extiende aún más cuando observamos el contexto nacional de pandemia que aqueja a la ciudadanía. Vemos día a día como el Estado, por acción u omisión, va profundizando y agudizando las desigualdades sociales que son el eje primario de las múltiples vulneraciones de los derechos fundamentales de las personas que habitan el territorio nacional. Y al mismo tiempo, vemos que a más de dos meses del inicio de esta grave crisis sanitaria, el abandono institucional y la falta de conducción han significado que el INDH desempeñe un rol débil y errático, con escasa capacidad para interpelar a las autoridades a cumplir sus obligaciones de respeto y protección de los derechos fundamentales.

Es así que nuestra lucha actual, no es ajena a este contexto, y es por ello que en base a los principios que nos guían, como defensoras y defensores de derechos humanos, hemos resuelto deponer la extrema medida de presión de paralización de funciones, con el fin de que el Instituto recupere su lugar en la institucionalidad de DD.HH y cumpla el fin para el que fue creado durante esta difícil coyuntura económica y social. No obstante, a través de otros medios continuaremos interpelando a una dirección que ha sido indolente, sorda, orgullosa y poco humanitaria con las víctimas, la sociedad en su conjunto, la Institución y sus trabajadoras/es.

Invitamos a la ciudadanía, al Consejo y a la dirección a NO confundirse: seguiremos haciendo uso de las herramientas que tengamos para luchar por un mejor INDH, poner coto a la discrecionalidad política de la actual dirección y defender la imagen de una institución autónoma, transparente y clave para la sociedad chilena. Ante el panorama de contar con un director que, invocando falsamente los principios del pluralismo, procede constantemente en conformidad a los lineamientos obsoletos y anquilosados del binominalismo – que no nos permiten avanzar hacia una sociedad democrática moderna – no claudicaremos en interpelar al Estado, para que éste cumpla con los compromisos adquiridos en materia de derechos humanos.

Atentamente

Asociación Nacional de Defensores y Defensoras de Derechos Humanos

ANDEDH

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Autor entrada: Convergencia Medios

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