Día 49 de la pandemia en Chile: ¿Cuál será nuestra “nueva normalidad”?

La indolencia y mentiras del Gobierno no tienen límites. En entrevista a CNN, Sebastián Piñera, anunciaba que se habían comprado ventiladores mecánicos desde enero. Se comprobó que mintió y comenzaron a comprarlos en marzo. El Subsecretario Zúñiga anunció que la entrega estaría antes del 30 de mayo. Días después, el Ministro Mañalich dio por pedidos los 1.400 ventiladores.

Y seguimos con los ventiladores. El Ministro Mañalich anunció que estaban gestionando una donación del gobierno chino mil ventiladores. En entrevista de este domingo en La Tercera, Xu Bu, Embajador de China en Chile, menciona que no existe ninguna donación. Acto seguido, el Ministro Mañalich menciona que esto lo había coordinador con el Embajador, para que no dijera nada al respecto (¡!).

Esto no es lo peor. Mientras utilizan el hashtag #QuedateEnCasa, las autoridades de Salud y el Presidente de la República anuncian una “vuelta a la nueva normalidad”. Anunciaron que los funcionarios públicos deben volver progresivamente al trabajo presencial, a pesar de que estas semanas han demostrado que con trabajo remoto y turnos éticos pueden mantener la continuidad de funcionamiento de los servicios públicos. Asimismo, si bien echaron pie atrás sobre el regreso a clases el 27 de abril, dicen que avanzarían progresivamente en restaurar clases presenciales a partir de mayo.

Esta vez las organizaciones de trabajadores/as, afortunadamente, han realizado un llamado clave. Los funcionarios públicos han amenazado con desacatar la orden y hacen un llamado público a desobedecer, desde la ANEF hasta las Asociaciones de Base. Asimismo, el Colegio de Profesores ha realizado un llamado activo para organizar a las comunidades educativas para negarse a volver a clases mientras no se aseguren las condiciones sanitarias y baje el nivel de la pandemia en Chile. Sólo si se abren las escuelas y liceos se requerirán aproximadamente cuatro millones de mascarillas diarias.  

Peor suerte han corrido los trabajadores del sector privado. Muchas empresas, sobre todo del comercio, han decidido volver abrir, aunque ello signifique más personas fallecidas por el Covid-19 y el nivel bajo de organización ha permitido que esto ocurra. Ejemplo paradigmático de esto es la apertura del Mall de Quilpué, donde debido a las gigantescas aglomeraciones tuvieron que cerrar tan solo a unas horas de su apertura. Nadie garantiza la vida de los trabajadores.

Pero las protestas comienzan a surgir nuevamente. Dirigentes de la ANEF se manifestaron contra la medida de Piñera y desplegaron lienzos frente a La Moneda, luego de lo cual fueron detenidos, demostrando que el Gobierno sigue respondiendo con represión. Lo mismo ocurrió con manifestación en Plaza de la Dignidad, donde la indignación pudo más y muchos no están dispuestos a mantener una cuarentena auto-impuesta, cuando el gobierno nos obliga ir a trabajar y movilizarnos en transporte público donde no se garantiza la protección a la clase trabajadora.

La contradicción es clara: los intereses de los empresarios se contraponen a nuestro derecho a la salud y a la vida. Si el gobierno quiere volver a la normalidad, habrá que volver a la normalidad después del 18 de octubre de 2019, donde nuestra acción en las calles y jornadas de protesta se transformaron en la nueva cotidianeidad. El proceso constituyente, que cuestiona a este sistema neoliberal y autoritario, sigue abierto y es nuestra tarea seguir avanzando. Si quieren nueva normalidad, tendrán nuestra normalidad de lucha abierta contra el gobierno y contra este sistema criminal.

Por Javier Pineda, Editor de Convergencia Medios

0 0 vote
Article Rating
Compártelo en:

Autor entrada: Convergencia Medios

Suscribete
Notifíicame de
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments