Día 47 de la pandemia en Chile: A 6 meses de iniciada la Revuelta Popular nos siguen matando, pero seguimos luchando

Las razones por las cuales inició la Revuelta Popular el 18 de octubre de 2019 siguen vigentes. Este sistema neoliberal ha quedado más al descubierto con esta pandemia: mientras se garantizan las ganancias de los empresarios, se siguen precarizando nuestras vidas. Un sistema de salud pública desmantelado sólo nos hace preguntarnos sobre cuándo va a colapsar, no quedando dudas a que en algún momento esto ocurrirá. Las desigualdades también quedan desveladas: salud para ricos y salud para pobres. Cuarentenas para ricos y cuarentenas para pobres. Grandes empresas mientras donan para la Teletón, dejan a sus trabajadores sin remuneración.

Por otro lado, ha quedado claro que este es un sistema que excluye de las decisiones políticas a las mayorías del país. Una minoría peligrosa dirigida por Sebastián Piñera, está poniendo en riesgo la salud y vida de millones de familias en nuestro país. La oposición institucional está totalmente desarticulada e impotente. Mientras que desde los sectores populares, aun cuando se ha planteado una voz firme en contra de las medidas del gobierno y se ha hecho un llamado potente a proteger la vida y salud de nuestras familias, no hemos sido capaces de desbordar las cuarentenas obligatorias y auto-impuestas.

La Revuelta Popular iniciada en octubre dejó a más de 30 personas asesinadas por la represión estatal y a más de 1.500 presos/as políticos/as. Algunos asesinatos han sido provocados por las balas y golpizas de Carabineros, mientras que otras personas fueron encontradas calcinadas en extrañas circunstancias en supermercados y tiendas incendiadas. Esta pandemia de Coronavirus ya ha provocado 116 personas fallecidas. Esta no es responsabilidad absoluta del Gobierno, pero sí es responsabilidad de éste las decisiones políticas que agravan la propagación de la pandemia, lo cual los hará responsable de las futuras muertes y del colapso del sistema de salud.

La vuelta a la “normalidad” es criminal. La exposición de los trabajadores de mall y centros comerciales, como de los funcionarios públicos a grandes aglomeraciones sólo vendrá a aumentar la cantidad de personas contagiadas y, por ende, la cantidad de personas fallecidas. La misma Mesa Social COVID-19 ha anunciado que no recomendó que los trabajadores públicos vuelvan a trabajar presencialmente, más aun cuando se ha demostrado que el funcionamientos de los servicios puede ser garantizado mediante el trabajo remoto y turnos éticos. No obstante, la porfía del gobierno es mayor. El llamado de las organizaciones sindicales es claro: desobedecer y garantizar el derecho a la vida y a la salud.

A nivel nacional ya tenemos 9.730 casos de personas contagiadas con Covid-19, 478 nuevos casos. A nivel mundial ya se supera la cifra de 2.300.000 personas contagiadas y más de 158.000 personas fallecidas. Estados Unidos, cuyo presidente decidió “reabrir el país”, ya registra más de 730.000 personas contagiadas y se aproxima a las 40.000 personas fallecidas. Una catástrofe.

Aún con cuarentena, la lucha sigue. Las demandas y el programa que comenzó a desarrollar el movimiento popular y que fue profundizado durante la Revuelta Popular sigue siendo necesario, hoy más que nunca. Porque ya no solo estamos luchando por nuestra dignidad, sino que nuestra lucha es una lucha por la vida: una vida digna que valga la pena ser vivida.

Por Javier Pineda, Editor de Convergencia Medios

0 0 vote
Article Rating
Compártelo en:

Autor entrada: Convergencia Medios

Suscribete
Notifíicame de
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments