Subcontratados en la Universidad Católica denuncian nulos cuidados ante crisis sanitaria

Pese a que la Universidad Católica se encuentra sin clases presenciales desde el 16 de marzo, como medida preventiva frente al COVID-19, sus trabajadoras y trabajadores han tenido que exponerse a diario a zonas aglomeradas y largos trayectos para llegar a su lugar de trabajo. Una realidad donde el denominador común es el subcontrato.

Este 19 de marzo el Sindicato Unitario de Trabajadores Subcontratados (SUTS) de la Pontificia Universidad Católica (PUC), en conjunto con organizaciones estudiantiles, denunciaron que la PUC no se ha hecho cargo de fiscalizar que se cumplan las medidas higiénicas mínimas para resguardar la salud de quienes continúan en sus labores, tanto en la Casa Central como en las otras facultades durante la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19.

Una situación que se ha dado con empresas como Inter Service, Swan o Maclean. Las que, según un comunicado emitido desde la Vocalía de Subcontrato de Campus Oriente y la Escuela Popular Aurora Argomedo (EPAA), han sobrecargado a quienes siguen en sus puestos por medio de reemplazos por problemas de salud. Precariedad que ha puesto “en riesgo la salud mental de los funcionarios”, asegura el mismo documento.

Esto mientras la universidad, al igual que la mayoría de las casas de estudio del país, mantiene suspendidas sus clases presenciales desde el 16 de marzo hasta nuevo aviso, debido al creciente aumento de casos del coronavirus

En esa línea es que también facilitó que las y los funcionarios que sean población de riesgo se mantengan en sus casas. Lo que contrasta con los nulos cuidados que han presentado con quienes continúan en sus puestos día a día.

Para uno de los miembros de la EPAA, Nicolás Aranda, la denuncia que realizaron es un “llamado a que la Universidad Católica tenga empatía con sus trabajadores”. “Que el rector Ignacio Sánchez se dé cuenta de que está poniendo gente en riesgo y que deje de pensar bajo lógicas de empresa.Que se dé cuenta de que en este momento el trabajo de aseo en los campus no es necesario por que no hay nadie”, aseguró.

Por otra parte, según la presidenta del SUTS, Eliana Fuentes, el acuerdo al que llegaron con las autoridades de la universidad y las empresas relacionadas -en una reunión con miembros del sindicato- fue de todas maneras ir a trabajar pero en horarios más cortos y focalizados en la zonas claves como baños. Pese a ello, denuncian que quienes se presentaron en su puesto han sufrido un sobrecarga laboral.

Ante esa situación su idea inicial fue presentar una denuncia a la Inspección del Trabajo e irse a huelgaSin embargo, al ser parte de empresas subcontratistas, “el temor a despido, a que les descuenten días no trabajados” fue mayor.

En este escenario es que reclaman un trato desigual entre las tantas empresas con las que trabaja la universidad. Ya que algunas, como Inter Service, se han hecho cargo de tomar medidas higiénicas, mientras que otras -como Swan- no se han responsabilizado de los cuidados de salud necesarios en este contexto. Una realidad que deja ver la escasa acción que ha tomado la PUC por resguardar a sus trabajadoras y trabajadores del COVID-19.

Publicación original: Agustín Alvarado para Radio JGM

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Autor entrada: Convergencia Medios

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