Lolo Góngora, artista visual: “Las mujeres siempre estamos en primera línea”

Entrevista a Loreto “Lolo” Góngora, artista visual de la revuelta popular.

Por Carlos Alberto

Artista visual de formación, inicialmente dedicada a la gestión cultural y, desde el año 2015, dedicada a la pintura y a la ilustración, es una de las más reconocidas artistas que ha salido a la luz desde la Revuelta Popular iniciada el 18 de octubre de 2019.

Las intervenciones callejeras con sus obras no han dejado a nadie indiferente. Conocida por pegar en los muros a una Mon Laferte virginal y abortista, a una mujer que deja claro que “ni tuya ni yuta” y, quizás por el más icónico de todos, la obra “las mujeres siempre estamos en primera línea”.

Conversamos con Lolo, quién nos contó de su arte, su participación política y de su análisis respecto al rol de la participación popular.

¿Cómo te pilló la revuelta del 18 de octubre y por qué ese ímpetu en intervenir las calles con tu arte?

Realmente es la primera vez que lo hago, gracias al 18 de octubre yo me atreví a intervenir y salir a la calle, antes no lo había hecho, sólo hacia ilustraciones y las subía a mis redes sociales, tratando de aportar al movimiento social, dependiendo de la contingencia que hubiese en ese momento.

Pero nunca me había atrevido a salir a la calle, porque tampoco sabía hacerlo. De hecho, unas semanas antes de la revuelta, participe de un mural junto a otros artistas y fue mi primera experiencia de “paste up” (técnica utilizada por Lolo) de pegarlas en el muro, y ahí recién supe hacer la técnica, me enseñaron y me gustó caleta, después pasa el 18 de octubre, y yo ya había hecho unas ilustraciones sobre el evadir el metro, creo que unos días o la semana antes y las había subido al Instagram.

Entonces, cuando sucede el 18, ya pal 19, dije no, “yo tengo que salir a pegar”.

Caché que se podía, quizás no me había atrevido a hacerlo antes por temor, por desconocimiento. Y dije “hagámoslo no más”, tampoco es que lo haya pensado mucho: tengo una imagen, la vamos a imprimir y salgamos a pegar.

¿Y fuiste haciendo imágenes en el transcurso?

Si, la primera fue la imagen de evadir no pagar, que esa no está pegada, pero de ahí hice otras del cacerolazo y así empecé.

¿Cuál fue la primera?

La primera que hice dice “Unidos más que nunca” después que Piñera dijera que “estamos en guerra”. Dice en total “Unidos más que nunca” y abajo se lee una leyenda con “no a la doctrina del shock”.

¿Y dónde fue esa?

Esa fue por Vicuña Mackenna, la siguiente la pegué en la GAM (la cual ya no existe) y hay otra que está pegada en Bustamante, en el monumento a Manuel Rodríguez, la que aún se mantiene, lleva más de 3 meses. (Al momento de la entrevista existía, antes de la censura de la intendencia).

Estado Asesino, Lolo Góngora. Monumento Manuel Rodríguez

¿Cómo ha sido la recepción de la gente en la calle, en redes sociales? ¿Has sentido el feedback de cómo ve la gente tus intervenciones?

Si, de hecho es súper enriquecedor salir a pegar, porque estay en la calle, estay en el espacio público y en contacto con la gente y es muy rico saber que la gente respeta lo que uno está haciendo. Recibes mucha buena onda.

He tenido muy buena recepción de las personas que transitan, que les gusta. Le sacan fotos y eso me llena de alegría. Es muy bonito que una obra mía les haga sentido a más personas. Y sí, en general, he tenido muy buena recepción.

También he tenido otros episodios, porque como estoy en la calle, hay gente que no le gusta lo que uno hace y no les gusta que uno intervenga la calle, porque encuentran que es vandalismo. Pero han sido pocos, como 2 experiencias malas. En general la gente se ha portado bacán, les gusta lo que hago y ha sido muy bonito.

Siempre hay una crítica, sobre todo desde los movimientos sociales, de que las artes visuales están cerradas en los museos, en las salas de artes. Sin embargo, desde la revuelta comenzada el 18 de octubre el arte ha salido a la calle. ¿Qué piensas de esa crítica?

Es que se tiene razón en eso. Las artes en Chile suelen ser muy de elite justamente por el difícil acceso a ellas, desde la educación escolar hasta los planes para democratizar la cultura, que a mi parecer no son constantes en el tiempo.

No tenemos una educación que nos permita consumir artes, no es algo prioritario y eso se traduce en pocos espacios públicos para mostrarlo. Es lógico que el arte se encuentre confinado en lugares cerrados.

Y esto pasa sobre todo con las artes visuales que para poder validarte tienes que estar en una galería, y dependes mucho de los galeristas o de los espacios en donde quieras exponer para poder dar a conocer tu trabajo y eso limita no sólo tu expresión artística, sino que también al público que quieres llegar. Las artes visuales en Chile son de espacio privado, pero no así el grafiti, que nace y es del espacio público.

Entonces, hay muchos artistas que venimos de una formación más académica, de la que considera que tienes que estar en una galería y que con la revuelta nos envalentonamos para salir a la calle, al menos yo lo sentí así.

Me sentí respaldada, más empoderada, me dieron ganas de salir a la calle y es hermoso, porque se está dando una expresión artística que siempre estuvo presente y que ahora se atrevió a salir.

Además con un lenguaje y un tema entendible para la gente, se sienten parte de lo que tú estás pegando, como decías tú, que pasen, le tomen fotos y que te lo agradezcan, es significado de que hay una cercanía.

Claro, no es un tipo de arte inentendible de galería, es una forma de protesta. Para los gráficos que hemos estado saliendo a pegar, o a grafitear o a pegar nuestros carteles y consignas en las calles, sabemos que es nuestra manera de manifestación también y que se adhiere y es parte de las demandas sociales de la gente, es una forma política de decir que algo no nos está gustando, queremos que esto sea así, queremos que esto cambie. También tiene un discurso detrás que es súper potente, porque ocupa el espacio público y queda como testimonio.

Lo que más he visto es que hace énfasis a las mujeres, “las mujeres siempre han estado en primera línea”, dice una de tus obras que está en el GAM.

¿Cómo titularías tu obra del 18 de octubre en adelante? Porque hay ciertas temáticas que se van repitiendo más que otras ¿a qué le quieres dar más énfasis?

Al feminismo, mi obra va ligado a ello desde el 2015 cuando yo empecé a entrar y a nutrirme en el feminismo. Desde ese año siempre ha sido así, pero ya que lo estoy sacando a un espacio público, trato que el mensaje sea aún más claro, más explícito.

Creo que mi rol como artista está en visibilizar la consigna y nuestra lucha feminista, para que se escuche, para que se note y se tome en cuenta, porque a veces puede pasar colado -de hecho está pasando colado, porque ni siquiera tenemos asegurada paridad-, entonces, yo siento que si voy a salir a calle a pegar, a hacer arte, es necesario que se note esta perspectiva, eso es lo que quiero, eso es lo que busco.

¿Cuál sería la imagen icónica de este interés que tienes de visibilizar la lucha feminista, desde lo que has hecho hasta ahora?

Yo creo que la última que hice, las mujeres en primera línea sería lo más icónico, es lo que más me representa también.

Las mujeres siempre estamos en primera línea, Lolo Góngora. GAM

¿Cuéntanos que buscaste representar ahí? ¿Qué quisiste demostrar?

Surgió porque estaba, y está todavía, muy en boga la Primera Línea, se habla mucho de “Los Primera Línea”, desde lo masculino, o así lo sentí yo, “son los cabros de primera línea”, pero también hay mujeres que están en esa batalla.

Y desde ahí quise resignificar este concepto de batalla, de resiliencia, de valentía también para dar un mensaje muy claro: porque las mujeres siempre estamos en primera línea, porque históricamente siempre ha sido así.

La mujer siempre ha tenido un rol secundario en esta sociedad patriarcal. Siempre estamos en lo adverso, el mundo se nos hace más difícil, todo es más complejo, entonces nosotras tenemos que enfrentarnos a mayores complejidades y a un mundo hostil y violento.

Y esta realidad va en todo orden de cosas, en lo doméstico, en lo público, en lo profesional, en lo íntimo, en lo político, etc. Y es día a día, desde que nacemos, no hay descanso. Una se enfrenta a la realidad del “ser mujer” y tienes que pelear y defenderte constantemente frente a todas las adversidades que a lo largo de la vida se te presentan sólo por el hecho de habitar el cuerpo femenino.

Por eso quise representarlo así, porque hemos estado en la primera línea históricamente, en esta sociedad pareciera que fuéramos ciudadanas de segunda categoría y no lo somos.

En la Primera Línea que hiciste está la abuelita de la primera línea, está Joane Florvil y otras.

Quise representar -sin caer en los estereotipos, pero también queriendo mostrar la diversidad de nuestros cuerpos femeninos-, lo que somos y podemos ser. Por eso puse una madre, la que está en el centro, amamantando, está la abuela primera línea, está Joan (Florvil), hay una estudiante, que fue inspirada en la chica secundaria que le llegó un perdigón en la pierna los primeros días, y hay otra chica encapuchada con una honda, que representa a la luchadora de esta primera línea. Claramente hay un universo infinito de más posibilidades de representación de nosotras las mujeres, pero para esta ilustración, quise centrarme con cinco ideas. Tengo la luchadora, la estudiante, la mujer mayor, la mujer migrante, la madre.

Ni tuya, ni yuta, Lolo Góngora. GAM

¿Qué piensas de lo masculinizado que es el muralismo? Comenzando desde quienes lo hacen hasta a quienes buscan representar. En estos momentos hay organizaciones que se están armando de mujeres muralistas, que están interviniendo las calles ¿qué opinas de eso o cómo lo has visto?

Es que, a mi parecer, el mundo del muralismo y del grafiti es muy masculino, está muy dominado por hombres, cuesta que las mujeres tengamos un espacio.

De hecho, cuando recién empezó el estallido, cuando entrevistaban o hacían notar el arte gráfico en las calles, se entrevistaba o se hacía ver a puros hombres, pero también hay mujeres que hemos estado saliendo. No es que es seamos pocas, pero nos visibilizan menos.

Pero si, se están formando colectivos de mujeres que hacen murales, y yo he ido conociendo a mujeres en esto también, ha sido algo muy bacán, mujeres grafiteras y otras artistas talentosísimas que salen a pegar y eso es maravilloso. Pero por lo general este mundo es más masculino.

En realidad, en las artes el mundo masculino.

¿Qué llamado les harías a mujeres artistas, o las qué les interesa intervenir las calles?

Les diría que se atrevan, que salgan a mostrar su arte, que el arte es de todos.

Yo creo que una no se podría llamar artista si es que no regalas parte de tu quehacer a la comunidad. Y también, un artista se debe a su contexto, entonces, creo que también es una responsabilidad muy grande de los artistas visuales, grafiteros, etc., ser parte del o los movimientos.

Sobre lo mismo, tú has estado en tu asamblea en tu barrio y además en la Coordinadora de Asambleas Territoriales (CAT) .

Sí, he estado participando en mi asamblea, en la CAT y en la colectiva feminista “La Bailarina” que nació desde las integrantes de mi asamblea.

¿Desde dónde nace ese interés en participar en estas instancias? ¿Es por la necesidad de acercar tu arte, o es por interés político de ser partícipe?

No fue pensado lógicamente, fue muy visceral. Dije “quiero salir a la calle, estoy cachando que se están organizando territorialmente en mi barrio y yo quiero participar”.

Obviamente, eso se va traduciendo en un arte arraigado desde el movimiento social, y se nota.

De todas maneras, porque, participar y organizarte socialmente dentro de tu territorio, te sirve para aprender. Para mí es un proceso de aprendizaje, te vas nutriendo. Tienes otras voces, vas aprendiendo sobre lo que va pasando.

No es desde afuera del movimiento.

Es desde dentro, claro. Tienes a gente que sabe mucho más que uno. Vas aprendiendo, te vas nutriendo, tienes distintas voces y eso va alimentando el quehacer artístico y puedes sacar obras mucho más conscientes.

En el principio (mi arte) era muy de la guata, yo creo que ahora son más pensadas, o al menos con mensajes más al grano.

Se viene marzo, “se le viene marzo” a la derecha y al gobierno, ¿Qué piensas que pueda pasar? ¿Qué piensas del rol que cumplen las asambleas?, las cuales ya se están preparando.

Creo que las asambleas son la gran forma que tiene el pueblo de organizarse. Siento que en general, o por lo menos las personas que estamos en las asambleas, nos cansamos de esta política representativa y queremos una política participativa.

Por lo tanto, nos estamos organizando, y creo que es muy necesario que las personas se organicen y se encuentren, se conozcan, porque vamos a tener mucho más peso como ciudadanos organizados ante nuevos cambios, ante una nueva Constitución, ante Chile en el futuro.

Creo que, al estar organizados y estar acompañados, tenemos un mayor peso, eso es lo importante, ya sea en las asambleas, colectivos, en los sindicatos, pero es necesario estar organizado porque así vamos a tener mayor peso y estas cosas pueden cambiar.

Entonces, las asambleas juegan un rol importantísimo en lo que se quiera hacer de aquí en adelante, y debería tenerlo claro la clase política.

El mensaje final.

Me quiero dirigir a las mujeres en realidad.

Chiquillas, somos el 51% de la población, no somos ciudadanas de segunda categoría, somos parte importante del mundo, tenemos que organizarnos, no debemos permitir que hombres decidan por nosotras ni por nuestros cuerpos, ni por nuestro futuro ni en nuestras vidas

Basta de que nos maten por el solo hecho de ser mujeres. Tenemos que pensar un futuro con nosotras.

Por lo tanto, tenemos que estar unidas, y este ocho de marzo tenemos que demostrarlo, todas unidas por la causa mayor que es justicia para nosotras y dignidad.

¡La revolución será feminista o no será!

 

A continuación, algunas intervenciones de Lolo y otras artistas.

 

 

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Autor entrada: Convergencia Medios

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