Coronavirus: un salto en la crisis internacional y nacional

Por Venceremos – Abriendo Caminos

Los desafíos del movimiento popular

La pandemia del Covid-19 ya se ha convertido en un detonante a nivel mundial, llevando a la crisis a un nuevo episodio con el derrumbe de todas las bolsas financieras y a un agravamiento de la recesión de la economía mundial. El impacto tendrá una escala similar o quizás peor al arranque de la crisis en 2008 con el despido de decenas de millones de trabajadorxs mayormente precarizadxs.

Los gobiernos de la Unión Europea y EEUU han respondido con una baja generalizada de las tasas de interés, hasta alcanzar el 0%, para reanimar el flujo de capitales. Sin embargo, los grandes fondos capitalistas recurren a reservas de valor en momentos de una profundización de la volatilidad. La pandemia del Covid-19 también ha demostrado el vaciamiento y destrucción de los sistemas de salud operado por el neoliberalismo en el llamado «primer mundo» que ahora obliga a la intervención de los estados para evitar un descontrol general. Como contraposición, se levanta el ejemplo de Cuba que, a pesar de décadas de un embargo infame a cargo del imperialismo, sostiene un sistema de salud público y gratuito de altísima calidad.

El impacto de la crisis producida por la pandemia del coronavirus (azuzado por la guerra comercial que ya había desatado la depresión de los precios del petróleo) no podría llegar en un peor momento para nuestro país, atravesado por una virtual quiebra heredada por el macrismo. La caída generalizada de las bolsas ha hundido el valor de los bonos argentinos a niveles que pueden convertirlos en presa fácil para los fondos buitres que buscan una estrategia de judicialización para el cobro de la totalidad del valor. A su vez, el riesgo país ha superado los 4 mil puntos, llegando a niveles de hace una década y media atrás.

A nivel nacional, la cuarentena obligatoria que ha dictado el gobierno es una respuesta correcta en el sentido a apostar a una intervención contundente pero que inevitablemente agravará la recesión económica y pone en riesgo cientos de miles de puestos de trabajo que hoy se encuentran en la informalidad. En ese contexto, la continuidad de pagos de la deuda pública o medidas como las exenciones impositivas a las patronales van en un sentido contrario a poder reunir los recursos necesarios para afrontar la crisis. Es necesaria la suspensión inmediata del pago de la deuda y su investigación así como la aplicación de impuestos progresivos a las grandes empresas para contar con los fondos necesarios para atender la crisis social con más de un tercio de la población bajo la línea de pobreza y con un promedio salarial que no alcanza a cubrir la canasta familiar. El aumento de emergencia para jubilaciones y AUH sigue siendo escaso ante la especulación sin freno de las grandes empresas, mientras que las paritarias se encuentran paralizadas en este contexto. Un aumento generalizado de sueldos y jubilaciones acorde al aumento del costo de vida, la suspensión del pago de tarifas durante la cuarentena y de las cargas del monotributo son fundamentales para paliar el impacto de la crisis. También es necesario garantizar la prohibición de despidos, especialmente aquellxs trabajadorxs informales, con multas a las empresas que incumplan y dar una respuesta a las personas en situación de calle.

La emergencia sanitaria también ha expuesto en forma contundente la destrucción que ha sufrido la salud pública, prácticamente sin camas, respiradores y sin la capacidad para hacer testeos masivos a la población. El sostenimiento de los hospitales y centros de salud públicos es gracias al esfuerzo de sus trabajadorxs, quienes se encuentran en situaciones de precarización y sin los elementos de seguridad e higiene correspondientes. Como contracara, la salud privada y los laboratorios han crecido y se han extendido exponencialmente lucrando con la salud de la clase trabajadora. Los anuncios del gobierno que apuntan a la finalización o construcción de hospitales son, sin duda, un anuncio positivo pero cuyos tiempos pueden no ser los mismos que los de la expansión del virus. La centralización de todo el sistema de salud bajo comando estatal y participación de sus trabajadorxs es una necesidad fundamental para dar respuestas acordes a la emergencia. Del mismo modo, es necesario ampliar las dotaciones de personal, terminar con la precarización laboral e implementar comisiones de seguridad e higiene por establecimiento para velar por las condiciones correctas de trabajo.

En este cuadro, nos parece positiva la decisión del gobierno de fortalecer los mecanismos de atención a los casos de violencia machista que deben convivir en el aislamiento con su agresor, así como el anuncio para incorporar a la comunidad trans-travesti en programas sociales. Pero es esencial para eso dotar de más recursos y derechos a lxs trabajadorxs de la Línea 144 y todos los programas contra la violencia machista. También nos parece que es necesario avanzar hacia la implementación del cupo laboral trans travesti en todos los niveles del estado.

Por otro lado, el despliegue de las fuerzas de seguridad en todo el territorio nacional para garantizar la implementación de la cuarentena obligatoria expone a miles de trabajadorxs precarizadxs o informales en las barriadas a situaciones represivas de las cuales debemos estar atentxs. La militarización de los barrios es una realidad que lamentablemente continua y que esta emergencia de salud pública puede agravar. Creemos que debe haber un cumplimiento efectivo garantizado por el estado con multas e intervención a las patronales que obligan a sus trabajadorxs a continuar con sus tareas en sectores no esenciales y no que el peso recaiga sobre el eslabón más débil de la cadena. Es momento de extender las redes y organización popular y de trabajadorxs mediante los mecanismos que podamos encontrar para denunciar todo abuso y atropello contra el pueblo en estos momentos críticos.

Atravesamos horas y días de enorme incertidumbre que puede traer múltiples modificaciones en distintos aspectos de nuestras vidas. Llamamos a cumplir con las normas y protocolos dispuestos y a bregar por el cumplimiento de todo lo que falta, construyendo a distancia pero en forma colectiva para afrontar esta emergencia que afecta hoy a nuestro pueblo.

 
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Autor entrada: Convergencia Medios

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