Asamblea de Chilenxs en Buenos Aires se pronuncia sobre las medidas sanitarias adoptadas por los Gobiernos de Chile y Argentina

La Asamblea de chilenxs en Buenos Aires realizó una declaración donde condenan las malas decisiones del Gobierno de Sebastián Piñera para enfrentar la pandemia del Coronovaris, exigiendo la renuncia del mismo y de su Ministro de Salud, Jaime Mañalich. 

A continuación compartimos su declaración:

La Asamblea de chilenxs en Buenos Aires realizamos la siguiente declaración en vista de las claras diferencias y prioridades en cuanto a las políticas preventivas de los Estados de Chile y Argentina frente a la pandemia mundial que estamos expuestos.

Como chilenxs migrantes residentes en Buenos Aires vemos con profunda preocupación las medidas deficientes y a destiempo por parte del gobierno de Piñera, a través de su ministro de salud, en cuanto a la falta de decisiones drásticas y concretas que permitan efectivamente disminuir la circulación de la población en la vía pública, y por tanto las posibilidades contagio en los lugares más transitados (calle, malls, restaurantes, trabajo, etc.), y asimismo garantizar los derechos laborales de los trabajadores y las trabajadoras, inyección de recursos e insumos en los hospitales públicos, condiciones mínimas de higiene en los lugares de trabajo imprescindibles (servicios de salud y supermercados), entre otros. Todas estas situaciones han sido denunciadas y difundidas por redes sociales por lxs mismos trabajadorxs de la salud. En definitiva, exigimos al gobierno de Chile garantizar políticas preventivas sanitarias efectivas desde el Estado.

Muy distinto es el panorama en Argentina, en donde como chilenxs residentes nos sentimos seguros y cuidados con las medidas del Estado. Las mismas han sido difundidas por los medios de comunicación en Chile y alabadas por gran parte de la población chilena, un contraste entre el gobierno neoliberal de Piñera y un Estado Argentino que prioriza la salud pública en un contexto de pandemia global.

Chile y Argentina presentaron los primeros casos de coronavirus el mismo día. Hasta la fecha, Argentina teniendo el doble de la población que en Chile, tiene menos infectados (128) y 3 muertos, mientras que en Chile hay 434 contagiados y 0 muertos. La desigualdad en las cifras no nos parecen casuales, sino que responden al entendimiento, no solo de la salud pública, que acá en Argentina está garantizada por el Estado como un derecho humano, sino que además del rol de la política, entendida como la toma de decisión desde un espacio de poder que incide en una comunidad humana, que asumen y llevan a cabo ambos gobiernos para prevenir la propagación y contagio masivo del virus.

El gobierno argentino por un lado ha tomado medidas preventivas ejemplares y a tiempo: Cierre de fronteras, suspensión de clases, cuarentena obligatoria por 2 semanas para quienes lleguen del extranjero (independiente de sí provienen de países de riesgo o no), cierre de malls, congelamiento y fiscalización de los precios de las mascarillas y alcohol gel, reducción del tránsito del transporte público (el Metro sólo va a parar en algunas estaciones y las micros sólo van a parar si es que hay asientos disponibles), campañas publicitarias en educación sanitaria, test gratuito del examen del Coronavirus, medidas económicas paliativas en apoyo a los grupos más vulnerables y trabajadorxs independientes, y por último lo recién anunciado de cuarentena obligatoria, que conlleva la prohibición de circulación en la calle, a excepción para conseguir cuestiones básicas de alimentación y medicación. Esto está controlado por las fuerzas de seguridad policial y no hubo necesidad de sacar los militares a la calle. Es más, los laboratorios de los militares están confeccionando mascarillas y alcohol gel para evitar el desabastecimiento. En definitiva, el accionar en estas medidas corresponden a una lógica de lo público y lo colectivo desde el aparato del Estado. Es el Estado el que nos cuida, no el mercado.

Piñera-Mañalich por otro lado han tomado algunas medidas similares, pero a destiempo, no han decretado la cuarentena obligatoria y los militares en la calle están de adorno. La tozudez y arrogancia de Piñera de decir que estamos mejor preparados que en Italia es no entender absolutamente nada. Y para peor, han implementado la insólita decisión de cobrar por test de coronoavirus en los servicios públicos de salud, y dejando el arbitrio a las clínicas privadas para que puedan cobrar sumas importantes de dinero (los precios varían entre 30 y 60 mil pesos).

En Chile en cambio vemos que el gobierno entiende y gestiona la política como una cuestión netamente técnica, individual y abocada a las lógicas del mercado, lo cual ha quedado demostrado en las medidas y no medidas de este gobierno. Prima la responsabilidad individual de los ciudadanos y las ciudadanas, las ganancias económicas de los supermercados, farmacias y empresas al no decretar el congelamiento de insumos básicos de salud (mascarillas y alcohol gel) permitiendo la especulación financiera de las grandes cadenas.

Es por esto, que instamos al gobierno de Chile, como ya lo han hecho el Colegio Médico, las organizaciones sociales y territoriales, los y las alcaldes de las distintas comunas, decretar la cuarentena general y obligatoria en ;todo el territorio chileno como medida transitoria que permita efectivamente disminuir el tránsito de personas en las calles, con la debía fiscalización y control del Estado.

#RenunciaMañalich
#RenunciaPiñera

Dinero para Hospitales y No para Militares.

¡La salud es un derecho no un privilegio!

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Autor entrada: Convergencia Medios

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