Continúa persecución a docentes por parte del alcalde de Independencia

A un año de la censura a Lemebel las consecuencias siguen: Gonzalo Durán expulsa de la comuna a docente que rechazó censura y candidata al comunal del colegio de profesores.

La educación como herramienta para la transformación social ha sido motivo de inspiración para muchos de los docentes que hemos volcado nuestras vidas al aula. Sin embargo la precarización del sistema educativo en sus distintas vertientes pareciera pujar por expulsar del sistema a todos aquellos que hemos optado por enarbolar estas banderas de lucha. De este modo, como cada término de año somos cientos los y las docentes que hemos visto materializada las consecuencias de nuestras reivindicaciones en una notificación de desvinculación de nuestros empleos.

Claro ejemplo de ello, son las represalias ejercidas de manera sistemática por parte del alcalde Gonzalo Durán Baronti contra cualquier tipo de organización social que denuncie o se organice de manera independiente a sus intereses.

Es así como, hace un poco más de un año, el 31 de diciembre del 2018 nos enterábamos por la prensa de la desvinculación de un profesor, que tuvo la osadía de incluir en el plan lector del Liceo San Francisco de Quito el libro “La esquina es mi corazón” del laureado escritor Pedro Lemebel, en un espacio educativo que posteriormente recibiría denuncias y el repudio del mundo de la cultura por discriminación a la diversidad.

Las respuestas de respaldo ante el exilio del docente no se hicieron esperar y comenzaron a surgir denuncias de ex profesores quienes el año 2014 ya se habrían reunido con el edil Gonzalo Duran para visibilizar las conductas autoritarias, como también la utilización naturalizada de un lenguaje sexista por parte de Arturo Casto Morales (actual director del Liceo Gabriela Mistral) y Enrique White Montenegro, director del liceo en cuestión, quien en ese entonces oficiaba como inspector general. Palabras que habrían sido respaldadas por un ex estudiante homosexual, quien dio testimonio del acoso sufrido por parte de compañeros, docentes y equipo directivo, señalando que “era una pesadilla para mí estar ahí”.

Este 2019, no estuvo exento de esta persecución. Nuevamente y como una crónica de una muerte anunciada, luego de 4 años de servicio para el DAEM de Independencia, los cuales dan cuenta de una trayectoria intachable, el día 31 de diciembre se me despide bajo la causal de “mal desempeño docente” sin poseer ninguna amonestación u observación en aula de mis practicas pedagógicas durante el último año de ejercicio ¿Qué podría haber motivado esta desvinculación 4 días después del despido de mis colegas? ¿Por qué se me despide de manera personal en un día administrativo? Quizás la sed de venganza ante la denuncia y apoyo público a quien es mi compañero de vida y fue desvinculado el mismo día que yo hace un año por dar la lectura del Pedro Lemebel y denunciar situaciones de discriminación. Tal vez el simple hecho de conformar parte de la lista independiente del Colegio de Profesores de Independencia, organización que mantuvo una movilización activa y en conjunto a la comunidad.

Este es el Chile que duele. Un lugar donde la clase trabajadora debe realizar sus labores de forma ciega, sorda y muda por el miedo a perder el sustento. Estos son los espacios que debemos transformar, para que los niños y niñas del futuro no crezcan con el miedo que nos heredaron generaciones anteriores. Esta es la clase política de la que desconfiamos, porque no queremos más persecución y verlos tocar nuestra puerta cada 4 años para pedirnos un voto luego de habernos dejado en el más completo abandono mientras nuestras calles se encuentran con problemas de iluminación, nuestra comunidad no posee un centro cultural, la sensación inseguridad se palpa en cada esquina, la destrucción de la calle Independencia se vuelve un foco de peligro constante y las inmobiliarias nos destruyen el paisaje.

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Autor entrada: Convergencia Medios

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