Un acuerdo entre la élite, pero sin el Pueblo

Por Juana A.

“Nunca han tenido algo que perder, nunca hasta ahora. Ahora hay una familia, «el pueblo» le dicen. Que no es sólo una masa, hay organización, apañe, cariño, seguridad y amor. Unos dicen que el capucha «evolucionó», yo no creo que sea correcto decir eso. Yo creo que un grupo de la sociedad les dio una oportunidad, y ellos respondieron. ¿Dejaron de ser violentos? No. ¿Dejaron de tener rabia? No.

El capucha no tiene su origen en cualquiera, no. Su origen es la periferia, el consultorio, el colegio municipal con nombre de metralleta. No cualquiera puede ser capucha ahora, no. Porque no es amarrarse una polera en la cabeza, y tirar piedras, es vivir en carne propia la desigualdad, es tener rabia con un sistema que los olvidó y los reprimió, que se burló de ellos por ser pobres, por no saber leer de corrido, por usar ropa usada, por comer arroz todos los días que podían comer.

Muchos valoran hoy la labor de los capuchitas. La «primera línea», los bautizaron (olvidando los lienzos protectores de guanacos), pero son en realidad los hijos de la lucha, en todas sus formas.

La madrugada del día viernes 15 de noviembre nos encontramos con la noticia del acuerdo ‘’histórico’’, realizado entre gallos y media noche, por el gobierno de Piñera y los Partidos de la oposición.

Desde el instante en que se da a conocer “El acuerdo por la Paz social y una nueva Constitución” de la élite política, no había dudas que nuevamente nos encontrábamos ante una nueva y vieja forma oligárquica de interpretar “lo que quiere el pueblo”, y en representación de “ese pueblo” resuelven algo, pero sin consultarlo al pueblo. Luego, y con la rabia que habíamos contenido por décadas, veíamos cómo celebraban un pacto infame. Desde Boric a la odiada Van Ryselbergue, se mostraban felices, honraban una “salida” que implicaba sacar al pueblo de las calles. El artífice del “acuerdo” entre estos repudiables políticos, fue el RN Desbordes, erigido como el estadista del año, un reconocimiento ganado porque logra articular una nueva fórmula para engañar al pueblo. En las fotos oficiales de las primeras horas no aparece el PC, aunque después anuncia que participará en el proceso. [1]

Es un pacto de traición

En este acuerdo realizado a espaldas de nuestro pueblo han participado algunxs políticxs del Frente Amplio (Comunes, RD y de Convergencia Social). Por supuesto que llama la atención a lxs electorxs de este conglomerado el por qué políticxs que decían estar del lado de la gente, del pueblo, cayeron en la vieja práctica de pactar entre la clase política que sólo busca tener beneficios para sí con esta ‘‘convención constitucional”. La respuesta pudiese tener quizá varias aristas, pero una de ellas es el menosprecio visceral de estos mal llamados “representantes” a la auto- organización y auto- representación del pueblo. Es el aterrizaje real del “político sensato”, en que la estrategia de ser parte de la institucionalidad es llevada a uno de sus extremos.

La traición al pueblo es la moneda de cambio exigible para hacerse “republicano” ante los ojos del empresariado y las familias ricas. Se necesitaba ese gesto vergonzoso de buena conducta ante el enemigo de clase sin importar cuán lejos o desprendido se quede de esa parte de pueblo ilustrado (o no) que confió en estxs personajes jóvenes. Es el camino que debe recorrer una escisión que se produce en el momento justo en que un conglomerado político, aunque se dijese que es la encarnación viva de la clase obrera, decide en nombre de ella, intentar canalizar sus intereses a través de una supuesta representación en la institucionalidad burguesa.  De ahí, a pactar con los enemigos de clase a espalda del pueblo es una línea tan delgada que se cruza al primer guiño que le hace dicha institucionalidad para pasar a la “historia republicana” de este país, aunque sea a costa de la traición de lxs suyxs. Han traspasado el umbral, como lo ha hecho infinidad de veces el PC, el PS, y ahora este sector del Frente Amplio, que a despecho de sus propios camaradas, deben dar explicaciones cuyos argumentos deben pedirlo prestado al partido del orden[2]. El asco y la náusea del primer momento muta en verborrea pueril y su arrogancia crece, al ritmo y al tiempo que se multiplica el rechazo y el desprecio de un pueblo que profundiza su odio a todo lo que huela a pestilencia institucional, funando cada aparición pública de los representantes de este acuerdo espurio, y con la salida en masa de partidos, dirigentxs, ciento de militantes y comunales enteros del Frente Amplio. [3]

Por otra parte, a una semana de su puesta en marcha, al acuerdo se le empieza a caer la careta del primer momento. La Derecha ya empieza a desconocer “el espíritu”[4] con que se llega al acuerdo y ya dice que la Constitución de Pinochet no se tocará, y los políticos empiezan a maniobrar sus cuotas de representación en dicha Convención[5]. El acuerdo se cae a pedazos.[6]

 Es un acuerdo para no tocar el modelo económico

El consenso logrado por la élite política y económica de este país tiene como objetivo salvaguardar todo lo que le ha permitido hasta ahora la Constitución de la Dictadura, que le da cobertura institucional para que el modelo no se toque, es decir, conservar su piedra angular: la intromisión del Mercado en la producción y reproducción de la vida y salvaguardar la sacrosanta propiedad privada.

Cuando Luksic les ordenó a lxs políticxs que hicieran la “pega”, entre otras cosas significó que encontraran la manera de que el pueblo volviera a retrotraerse a la individualidad de sus casas, sacarlos de las protestas y las barricadas, situación que no lo habían logrado hacer ni con los milicos en las calles ni con las bestias de las FFEE que quieren masacrar al pueblo.

La orden de los poderosos fue clara y severa. No podía mantenerse la locura en la Bolsa para seguir especulando con los fondos previsionales nuestros, no podían permitir que el peso chileno siguiera devaluándose, de ahí el salvataje del Banco Central. El temor a las pérdidas de sus ganancias durante una semana cundió entre un empresariado acostumbrado a hacerse cada vez más ricos a costa de la extenuación de nuestras mentes- cuerpos y la depredación de nuestras tierras y mares.  

Quieren imponernos una paz que a sus ojos es normalidad, pero que no es más que profundizar la violencia estructural que amaneció el 73 y que esta nueva constitución pactada permitirá seguir precarizando la vida de ciento de miles de familias que hoy están cansadas de todos los abusos.

De ahí, que al minuto uno, el gran empresariado aplaudió el acuerdo, pensando en una alianza hegemónica que va desde el FA, pasando por la DC y anclándose en RN- UDI, con el objetivo de desmovilizar al pueblo, porque el gran aprendizaje heredada de la Concertación es que hay que apropiarse del discurso y las demandas del pueblo para desviar su lucha a los pasadizos y cocinas parlamentarias, para que nada cambie.

Una institucionalidad dictatorial

Ante los ojos de millones de personas, tanto en Chile como en el mundo, se devela lo que hay detrás del cascarón llamado “democrático”. El Estado patriarcal, capitalista, neoliberal, corrompido y estructuralmente policial, queda al descubierto. Todos los mecanismos de poder y control se dislocan cuando el levantamiento popular en horas toma un carácter nacional. Los medios de comunicación tratan de tergiversar y criminalizar todo, pero ya no pueden, porque la radicalidad masiva de la lucha los sobrepasa. Se estima que se han movilizado en todo el territorio cerca de 5 millones de personas.

Al pueblo se le presentó, en pocas horas, el verdadero Estado sin mediación. Políticxs sin capacidad de articular un mensaje coherente y sin poder explicar lo que ocurría dada su lejanía y displicencia incubada por más de 30 años. Empresarios dando órdenes a  lxs parlamentarixs para que trabajaran una salida a la crisis y dejaran sus negocios en paz. Un ejecutivo inepto e inoperante, sin capacidad de reacción, salvo ordenar la represión desatada de lxs custodixs del orden burgués. Un Congreso sin capacidad de operar u orquestar una salida por semanas. Alcaldes de forma transversal corren tratando de sostener las instituciones que se bloqueaban unas con otras, etc. El famoso presidencialismo de este país desencajado en los escondrijos de la Moneda, en tanto que la trayectoria republicana de civilizadxs ciudadanxs se va al carajo. El pacto infame nace en la oscuridad del viejo Congreso (todo un símbolo de la oligarquía) porque el Congreso en Valparaíso yacía en estado de latencia.

La autodefensa del pueblo y la humanidad

En cuestión de días, el pueblo validó todas las formas de luchas cuyo repertorio se paseó desde la barricada validada como método de autodefensa e impedimento del paso de la represión, la recuperación a los supermercados y los centros del consumo, hasta la marcha masiva, de horas, de jornadas incansables, que culminaba de madrugada en las asambleas populares auto- convocadas, en los caceroleos masivos o en la barricada en la pobla.

Lo anterior es fundamental que lo entendamos de esta manera porque es una interpelación directa y sin rodeos que realizan los miles de trabajadorxs y juventud popular, lxs de la “primera línea”, lxs “capuchas”, lxs cientos de nuevxs héroes del pueblo, que nos colocaron el piso por donde movernos.

Ellxs han corrido el cerco político con lucha y heroísmo. La lucha violenta pasó la prueba del pueblo. Es validada porque se empieza a entender que fueron años de sometimiento que se inicia violentamente, se consolida cotidianamente y es validada cuando desde el mismo Estado, a través de las cadenas informativas manejadas por grupos transnacionales criminalizan todo acto que manifieste su descontento con el modelo neoliberal.

Fue validada por el pueblo con o sin capucha. Por lxs jóvenes de la “primera línea” que con sus escudos protegían a su hermanx, ante la ferocidad policíaca. Se comprendió cabalmente por lxs miles de luchadorxs que apagan las lacrimógenas o les rocían con productos repelentes al gas que esparcían los miserables y cobardes pacos.

A la violencia sistematizada del estado se responde con lucha en todos los planos del pueblo que se empieza a levantar.  

Renuncia y cárcel a Piñera y los implicados en las violaciones a los DDHH. Disolución de las FFEE

De ahí es que desde las calles y asambleas populares se exija la renuncia de Piñera y cárcel efectiva para él y todxs lxs responsables políticos que estén o hayan estado implicados en las violaciones a los DD.HH. El piso mínimo es que Carabineros, PDI y Fuerzas Armadas deben responder por la represión y los asesinatos en Toque de queda y en lo que va del levantamiento en curso. Se hace imperativo la exigencia de la renuncia de todo el congreso y la libertad inmediata a los y las procesadas por la ley de seguridad interior del Estado, libertad a las y los presos políticos Mapuches y una compensación a las víctimas de la represión.

Lxs asesinadxs son lxs mártires del pueblo, los encarceladxs son nuestrxs presxs políticxs, lxs vejadxs, humilldxs y mutiladxs, no dejarán en paz al pueblo hasta que se encarcele a sus responsables. Un primer paso es que a fuerza de la movilización se empieza a reconocer que ha habido violaciones a los DDHH y lxs pacxs deberán dejar de usar los balines que han lesionados a cientos de trabajadorxs y jóvenes en todo el país.[7]

Por lo tanto es que se hace perentorio mantener la movilización para el encarcelamiento, también, de los altos mandos y de todos los responsables de la represión desatada que seguimos viendo en estos días. No podemos permitir que nuestrxs hijxs y hermanxs sean utilizadxs por la jefatura castrense y Carabineros para cometer delitos de lesa humanidad.

Al mismo tiempo decimos que lxs conscriptos tienen el deber moral de negarse a reprimir a su pueblo, como lo hizo el valiente soldado de 21 años Daniel Veloso o como lo están haciendo los miles de jóvenes que han hecho inmensas filas para negarse ser parte de una institución asesina de su pueblo.

No es posible seguir validando y avalando el actuar de Carabineros por medio de sus Fuerzas Especiales de represión hacia la protesta en general. No se puede legitimar que de nuestros propios impuestos se destinen recursos a un grupo de policías matones sobre- ideologizados y a todas luces drogados a castigar impune y bestialmente a nuestra gente, amparado por su director general, a pesar de las evidencias existentes. La disolución de las FFEE es urgente porque será la única forma de impedir más muertxs, violadxs y mutiladxs a manos de estos agentes del Estado.

Por eso es que cada vez cobra más sentido que tanto las instituciones militares como las de Orden sean reestructuradas, democratizadas y queden efectivamente subordinadas al poder civil. Así, habrá un control más directo de los recursos de todxs que han sido destinados a dichas instituciones, la fiscalización a tiempo para impedir las prebendas y desvío de dineros y propiedades para beneficio de la casta de oficiales y el alto mando, los montajes realizados a dirigentes y pueblos en lucha; bloqueando, además, el ingreso de la delincuencia y el narcotráfico que están corroyendo a estos órganos que deberían estar al servicio del pueblo.

A construir la Nueva institucionalidad del pueblo

El acuerdo al que llegaron lxs mismxs de siempre carece de legitimidad, en primer lugar porque se hace a espalda del pueblo que se ha movilizado. Es la colusión de los mismos que han usufructuado del poder y han beneficiado con sus leyes a los más ricos y sus empresas extractivistas. Solo le sirve como solución a un gobierno que tiene las manos manchadas con la sangre de nuestro pueblo.

Logra oxigenar a la derecha y le da un respiro a la actual crisis de representatividad. Si todos los estudios serios antes del levantamiento popular indicaban ya que el desprestigio hacia los partidos políticos que participaban en las instituciones aumentaba por sobre el 90%, en octubre la confianza hacia dichas instituciones está por el suelo[8]. Es que quienes se hacen parte de este acuerdo son quienes forman parte de esa misma institucionalidad rancia, que lleva más de 40 años pisoteando libertades y derechos sociales de lxs que se han pronunciado en este levantamiento. Es una salida institucional que va acompañada de toda la crueldad sistemática del Estado burgués, asesinando, violando y mutilando cuya responsabilidad política y judicial recae en Piñera, Rozas, Chadwick, Ubilla y Blumel, con los cuales se pactó.

Para los sectores que estamos inmiscuidos en este levantamiento popular cualquier salida institucional debemos rechazarla con movilización callejera. De las acusaciones institucionales no nos podemos hacer cargo, porque sería sembrar esperanzas y confiar en instituciones como el Congreso y dirigentes políticos que ya han develado su carácter espurio, ajeno a los intereses de la clase trabajadora. No podemos comprometernos en agendas institucionales amarradas desde el inicio, por el chantaje de la derecha y sus cómplices que se habían enquistado entre sus electores populares. Por eso decimos que, desde ya, no cuenten con nosotrxs ni con el pueblo movilizado. Para eso no fue el levantamiento, no es lo que queremos. El encajonarnos en las componendas de lxs mismxs que nos dieron la espalda no traerá nada bueno nuevamente. Eso ya fue vivido con el acuerdo o transición pactada con Pinochet y la Derecha y hoy no caeremos en la trampa tendida para que nada cambie y la heroicidad de nuestra lucha quede en nada. El plebiscito de abril está establecido para legitimar una nueva transición, sin tocar el modelo, y la composición de la Convención constituyente está pensada para asegurar la auto- representación de la misma elite política y de los grupos empresariales. El pueblo solo actuará para validar el proceso a través del mismo mecanismo de delegación de poderes que ha estado presente por más de 30 años.

Nuestro llamado es y será no inmiscuirnos en pactos que se hacen sin el pueblo, que nazca desde arriba, este pacto sólo permitirá que los partidos políticos que redacten la carta constitucional perpetúen sus formas de hacer política, a espaldas del pueblo y bajo sus propios intereses y reglas. La constitución pinochetista no puede definir las formas en que el pueblo soberano decide elaborar la nueva constitución.

Por esto nuestros esfuerzos irán encaminados a fortalecer y avanzar en la idea en que sean las asambleas populares, las que se articulan en cada territorio y en la que participan los y las trabajadoras,  para elaborar un nuevo marco jurídico popular, cuyos principios rectores están anclados en una nueva matriz productiva, respetando a las personas y al medioambiente, en base a un modelo solidario de relacionarse, lejos de la defensa de intereses individualistas y mezquinos cuyxs representantes genuinos/as nacido desde esta lucha serán lxs encargadxs de proponer y  levantar el Pliego del Pueblo.

Es de esta forma que nacerá una nueva institucionalidad que germinará a partir de la revuelta, desde abajo, desde las entrañas del pueblo pobre y precarizado y su mandato nacerá también desde las asambleas de base. Será esta asamblea constituyente popular la encargada de encauzar al país.

Llamamos a alentar y apoyar toda iniciativa de reconstitución popular y a seguir con más fuerza y decisión para avanzar en dignidad y en nuestros derechos. Si bajamos los brazos ahora, sería dejarlos gobernar.

La Huelga Nacional Indefinida es posible si se prepara bien en unidad entre los sindicatos y las asambleas auto- convocadas, hasta que se vayan todos y sea el pueblo quien gobierne a través de sus propias instituciones democráticas.

¡El proceso constituyente ya está en marcha y lo hacen los pueblos!

¡Avanzar a la huelga general indefinida hasta que caiga el gobierno de Piñera y se convoque a una Asamblea Constituyente Plurinacional y Feminista!

¡Cárcel para Piñera- Rozas- Chadwick- Ubilla y todxs lxs cómplices de los atropellos a los DDHH! ¡Libertad a lxs presxs políticxs del Pueblo!

A construir y multiplicar las Asambleas Populares y Territoriales para construir el Pliego del Pueblo.

POR LA AUTODEFENSA DE LA HUMANIDAD

     

Concepción

[1] https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2019/11/15/pese-a-no-participar-del-acuerdo-pc-valora-plebiscito-y-anuncia-participar-en-proceso-constituyente.shtml

[2] https://m.elmostrador.cl/destacado/2019/11/17/miguel-crispi-rd-reconoce-diferencias-bien-profundas-en-el-frente-amplio-y-acusa-agresiones-internas-al-interior-de-la-coalicion/

[3] Sharp junto a 74 militantes se van del partido, el comunal- Concepción de CS, piden la expulsión de Boric al partido y le dan un plazo para hacerlo, o si no renuncian ellos. Partido Igualdad congela su participación en el FA, partido ecologista- verde se va del conglomerado y “dirigentes del Partido Humanista, del Partido Ecologista Verde y del Partido Igualdad acusarán a sus pares de RD, PL, Comunes y al diputado de Convergencia Social Gabriel Boric -quien firmó a título personal- de haber actuado “dentro de una cocina” y de haber negociado “a espaldas de la gente” (la Tercera, 21 de nov.)

[4] https://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2019/11/20/allamand-reinterpreta-el-acuerdo-politico-para-establecer-amarras-con-la-constitucion-del-80/

[5] https://www.latercera.com/politica/noticia/ppd-radicales-suman-fuerzas-integrar-independientes-redaccion-constitucional/904239/

[6] http://contrahegemoniaweb.com.ar/la-trampa-de-los-dos-tercios-y-la-continuidad-del-poder-de-veto-de-las-derechas-y-del-regimen-neoliberal

[7] https://m.elmostrador.cl/noticias/pais/2019/11/20/proveedor-de-balines-antidisturbios-de-carabineros-advirtio-en-su-manual-no-disparar-a-la-cabeza-y-que-su-uso-inadecuado-puede-causar-lesiones-graves-o-la-muerte/

 

https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2019/11/19/carabineros-ordena-suspender-uso-de-escopetas-antidisturbios.shtml

[8] Fuente: Encuesta Termómetro Social, octubre 2019. Estimaciones propias: evalúan la confianza de la población en distintas instituciones, partidos y medios, con una escala de 1 a 10, donde el número 10 representa la mayor confianza sobre la institución. El Presidente de la República, los Ministros, los Parlamentarios y los Partidos Políticos son evaluados con los menores índices de confianza, con resultados menores a 3; les siguen Carabineros, Fuerzas Armadas, Empresarios, Tribunales y Organizaciones religiosas, con indicadores entre 3 y 4; mientras los Alcaldes y sindicatos obtienen un 4,4 y 5,7 respectivamente. En el siguiente grupo las calificaciones se ubican sobre 6, pero bajo 7, entre estas instituciones figuran: Universidades, el INDH, Hospitales y Juntas de Vecinos. Las Organizaciones de voluntarios obtienen un 7,2 y finalmente, Bomberos es la institución que obtienen el mayor puntaje de confianza, con 9,3.

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Autor entrada: Convergencia Medios

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