Huelga General: De la agenda social a la asamblea constituyente soberana

El movimiento popular sigue movilizado después de un mes de iniciada la Revuelta Popular. Los acuerdos entre gallos y media noche entre el Gobierno y sectores de la oposición institucional han sido insuficientes para contener la protesta y el pueblo trabajador ha decidido ir por más. El 12 de noviembre, día de la Huelga General más exitosa en la historia contemporánea de Chile, demostró que ésta es la herramienta a la cual le tienen miedo los empresarios y gobernantes de nuestro país.

Es por ello que las organizaciones de trabajadores y trabajadoras han decidido convocar a una nueva Huelga General para los días lunes 25 y martes 26 de noviembre. En el caso del día lunes paralizará la Unión Portuaria y por la tarde se convocará a distintas movilizaciones en el marco del Día Internacional contra las violencias machistas; mientras que el martes a portuarios se sumarán las demás organizaciones de trabajadoras/es del sector privado, minería, sector público, salud, educación, bancarios y entre otros.

Para que esta Huelga sea efectivamente General, debemos incluir no sólo la dimensión productiva, sino también reproductiva, que permita integrar a las trabajadoras que se dedican a labores de cuidado y trabajo doméstico. Además, deben constituirse Comités de Huelga a nivel sectorial, y sobre todo, se debe incluir a las Asambleas territoriales y cabildos, para lograr una paralización efectiva del transporte público que impida que los trabajadores lleguen a sus lugares de trabajo y una jornada de movilización durante todos estos días que no de tregua al Gobierno.

Los objetivos de esta huelga pretenden mantener la impugnación al sistema económico-social (neoliberalismo) y al régimen político de la transición (democracia “en la medida de lo posible). En positivo, significa apostar por una agenda social de emergencia que mejore inmediatamente la vida de millones de personas en nuestro país y un pliego mínimo de conquistas populares como resultado inmediato de la Revuelta Popular iniciada el 18 de octubre, y avanzar hacia una Nueva Constitución, logrando conquistar una verdadera Asamblea Constituyente Soberana que amplíe el horizonte democrático, eliminando trabas institucionales como quórums contra-calificados, Tribunal Constitucional y que permita mecanismos de democracia directa como plebiscitos nacionales, referéndums revocatorios, iniciativas populares de ley, entre otras.

En definitiva, esta Huelga General tiene un triple objetivo: (i) impulsar una Agenda Social con demandas inmediatas que mejoren la vida de millones de trabajadores; (ii) una propuesta de Asamblea Constituyente que permita la participación libre y soberana del pueblo para darse una Nueva Constitución; (iii) sanción al Gobierno de Sebastián Piñera, por su responsabilidad en las violaciones sistemáticas a los Derechos Humanos que han ocurrido en este mes de movilizaciones, debiendo responder con cárcel los culpables de estos crímenes. Por todo esto Sebastián Piñera debe renunciar.

La historia la hacen los pueblos, no el Congreso negociando a media noche. Por ello, la clase trabajadora debe avanzar paso firme a ponerle fin al neoliberalismo en nuestro país. Esto no será inmediato. Se avanza paso a paso, pero sin parar: ¡Hasta vencer!

¡Sin el Pueblo no hay acuerdo!

¡De la Agenda Social a la Asamblea Constituyente Soberana!

Compártelo en:

Autor entrada: Convergencia Medios

Comentarios

  Suscribete  
Notifíicame de