Las amenazas de intervención militar en Venezuela siguen abiertas

Por Javier Pineda, Convergencia Medios

Esta semana estuvo marcada por tres importantes acontecimientos que podrían reconfigurar la situación en Venezuela: filtran fotos de Juan Guaidó con narcotraficantes; John Bolton deja su cargo como asesor de Seguridad Nacional en Estados Unidos y diversos países de la región activan nuevamente el TIAR.

En primer lugar, la posición de Juan Guaidó se debilita aún más, por lo cual es probable que pronto se reemplace. Su incapacidad como líder de la oposición ha quedado evidenciada, al igual que sus vínculos con el narcotráfico. Esta semana se publicaron fotos de Juan Guaidó abrazado sonriente con dos dirigentes del grupo paramilitar Los Rastrojos, quienes son una escisión del Grupo de Autodefensas Unidas de Colombia, narco-paramilitares responsables de cientos de miles de muertos en Colombia.

En febrero de este año, Guaidó anunció que logró cruzar a Colombia “gracias al apoyo de militares venezolanos”, sin embargo, quedó en evidencia que fue apoyado por la banda criminal de Los Rastrojos, para cruzar hacia Cúcuta el 22 de febrero, lugar donde se desarrolló el Concierto que reuniría a diversos artistas y a los Presidentes Álvaro Duque, Sebastián Piñera y Mauricio Abdó. Este show terminó con la quema de ayuda humanitaria por los propios simpatizantes de la oposición venezolana en territorio colombiano, tal como develó el reportaje del The New York Times. Lo complejo de esto, es que Iván Duque había declarado haber apoyado el ingreso de Guaidó a Colombia, lo cual lo asocia directamente también con el narcotráfico, al igual que su maestro, Álvaro Uribe, ex Presidente de Colombia que estuvo como entre los narcotraficantes más buscados por la DEA en Colombia.

En segundo lugar, el martes 10 de septiembre se anunció por la cuenta de Donald Trump en Twitter que John Bolton – conocido como el Doctor Chapatín – no seguiría como asesor de Seguridad Nacional dado que se le había pedido la renuncia. Según Trump, Bolton “se habría extralimitado en sus actitudes sobre Venezuela”. Ante la interpelación que recibió del Senador Marco Rubio, sostuvo que Bolton era “demasiado blando”, frenando las decisiones que él quería tomar sobre la situación en Venezuela.  

Al día siguiente, lejos de avanzar en procesos de negociación, en el Consejo Permanente de la OEA 12 países decidieron activar el TIAR. El Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca entró en vigor en marzo de 1948, antecediendo la creación de la OEA y de la OTAN. Su creación estuvo impulsada por los Estados Unidos con el objetivo de mantener una correlación de fuerzas favorable en América Latina en caso de una guerra contra la URSS. El Tratado en su artículo 3.1. dispone que en caso de “un ataque armado por cualquier Estado contra un País Americano, será considerado como un ataque contra todos los Países Americanos, y en consecuencia, cada una de las Partes Contratantes se compromete a ayudar a hacer frente al ataque en ejercicio del derecho inmanente de legítima defensa individual o colectiva que reconoce el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas.”

En este caso, 12 de los 19 países que son parte del TIAR (aunque Venezuela se retiró en 2013 y sigue siendo considerada como parte del tratado en virtud de una ilegal decisión de la Asamblea Nacional Legislativa para regresar el 2019), aprobaron la activación del órgano de consulta del TIAR en el Consejo Permanente de la OEA. En dicha votación se sostuvo que “la crisis en Venezuela tiene un efecto desestabilizador, representando una clara amenaza a la paz y a la seguridad”. Esto significa que en caso de que cualquier país del TIAR considere que fue atacado por Venezuela, podría obligar a que todos los países que aprobaron la activación, incluyendo a Chile, tengan que ayudar militarmente para atacar a Venezuela. Los ministros de Exteriores de los países del TIAR se reunirán a finales de este mes en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas para decidir qué medidas adoptarán.

Esta acción sin duda debe ser considerada como una medida más de presión, proveniente del núcleo duro de países serviles a Estados Unidos en el continente, tal como ocurre con Chile, Colombia, Paraguay, Brasil y Argentina, manteniendo la posibilidad de una intervención militar en Venezuela o acciones de bloque al transporte naval y aéreo. También se ha anunciado desde el gobierno legítimo de Venezuela, que el gobierno de Iván Duque podría realizar una acción de falsa bandera que origine un conflicto mucho mayor, considerando la activación del TIAR.

Esto puede marcar una nueva etapa en los intentos de Estados Unidos por tumbar al gobierno de Nicolás Maduro y al proceso bolivariano que resiste heroicamente en Venezuela, a pesar del boicot económico, diplomático y mediático que sufren. La intervención militar, de la mano de un nuevo líder que reemplace a Guaidó, puede ser parte de la nueva ofensiva, por lo cual los pueblos de Nuestra América debemos estar en alerta para solidarizar con el pueblo venezolano.

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Autor entrada: Convergencia Medios

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