Masacre de Barinas en Venezuela: Esas y esos jóvenes asesinados, también somos nosotros.

El Congreso de los Pueblos de Colombia, articulación de procesos rurales y urbanos que luchan por la conquista de los derechos sociales de las comunidades más castigadas por los intereses de la oligarquía colombiana, y por la Paz y la Vida de las y los líderes sociales, se vuelve un solo empeño de humanidad adolorida e indignada frente a la masacre de las y los jóvenes revolucionarios de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora y las Brigadas de Defensa Popular Hugo Chávez, por un grupo armado antibolivariano, ejecutada este 27 de julio, en la Reserva Ticoporo del municipio Sucre del estado Barinas, Venezuela.

Conocemos de primera mano y por décadas de trágica experiencia los modos mediante los cuales la oligarquía y los intereses de Washington no escatiman ningún recurso a la hora de intentar subyugar a las clases populares cuando están en pie de organizarse tras sus derechos conculcados históricamente. Por eso, lo sucedido en Barinas, Venezuela, demanda un urgente esclarecimiento y hallazgo de los responsables, tanto de los ejecutores como de los mentores políticos, acciones que, estamos seguros, el Estado Bolivariano sabrá resolver como en otros episodios similares.

Esas y esos jóvenes asesinados, también somos nosotros, los miembros del Congreso de los Pueblos de Colombia. Se trata de nuestras hermanas y hermanos, cuya lucha es una y la misma con nuestro horizonte social, con las convicciones profundas que nos llevan a enfrentar el espanto y la muerte, contraponiéndoles nuestra práctica cotidiana fundada en la búsqueda incesante de la paz con justicia social. Deseamos lo mismo, acariciamos los mismos sueños, abrazamos la misma causa: la emancipación de las y los oprimidos de nuestras comunidades.

Entonces, las y los hermanos caídos en la matanza de Barinas, crimen contra el progreso humano, contra la verdad, la libertad, la solidaridad y el amor eficaz; somos nosotros mismos abatidos por un momento. José Geraldo Rojas, Manuel J. Cordero Benítez, Alexi Ontiveros Mora, Eudes Rojas Peña, Kebin Navas Rodríguez, y Milaidis Navas González: cada uno de sus nombres, historias y empeños populares, desde ya quedan inscritos en el registro de los corazones vibrantes y transformadores del Congreso de los Pueblos.

Tarda el fin de la noche. Pero no hay soledad ni derrota cuando quienes queremos cambiar la vida, nos vemos multiplicados y caminando, a tropezones y aciertos, hacia una sociedad nueva, donde humanidad y naturaleza se reconcilien, donde la cultura de la muerte debido al lucro sea prehistoria, donde predomine el bien común por sobre la ganancia privada.

 Comisión Internacional

 Congreso de los Pueblos de Colombia

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Autor entrada: Convergencia Medios

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