Entrevista a Alihuen Antileo García: “también es un punto estratégico que nosotros seguimos y estamos trabajando, la articulación con el pueblo hermano chileno que lucha”

Por Javier Pineda Olcay

En territorio recuperado de Peleko, en las cercanías del camino que une a los pueblos de Cañete y de Tirúa, nos reunimos con Alihuen Antileo, werken de la recuperación de Peleko, en la ribera del Lago Lanalhue, quien ha tenido un rol activo en el rechazo a la consulta indígena en territorio lavkenche, siendo incluso detenido luego de la frustrada consulta indígena en Cañete. En esta entrevista conversamos sobre el proceso de consulta indígena y los próximos pasos para el movimiento mapuche autonomista.

Javier Pineda: Hola compañero Alihuen. Te quería hacer algunas preguntas sobre el proceso de consulta indígena. En los últimos días, recién asumido el Ministro Sebastián Sichel anunció la suspensión de la consulta indígena. Podrías contarme, ¿Cuál es la evaluación que ustedes hacen del proceso de consulta indígena y la suspensión que hizo el gobierno de este mismo?

Alihuen Antileo: Mari mari peñi. Para nosotros ha sido un triunfo del movimiento mapuche. En ámbitos generales, es una batalla que preparamos con tiempo, no fue espontánea. Fue fruto de trabajo coordinado entre territorios, a la interna de los territorios, en los lov, en las comunidades. Es un triunfo parcial, pero bien importante, porque nosotros tratamos de que se entendiera cuál es el fondo de la consulta indígena.

El Estado y los empresarios lo presentaron como un proyecto que nos traería desarrollo, también ingresos económicos a las comunidades y a los mapuche naturales, o a los individuos que el Estado entiende que podían vender y arrendar tierras. Pero la modificación de la Ley Indígena oculta una estrategia del Estado capitalista, muy peligrosa para nosotros. El Estado viene hace unos 10 años configurando un escenario táctico, estratégico para el extractivismo, que necesita territorios para desarrollar estos planes. Estoy hablando del proyecto MAPA, que es la triplicación del proyecto forestal en la región de Arauco. Estoy hablando del plan IIRSA, que es la modificación de puertos, carreteras e infraestructura en lo que se pretende sea parte de un cordón biooceánico que conecte el Pacífico con el Atlántico para extraer lo que para nosotros es sagrado y para los capitalistas es moneda -lo que se traduce en dólares para los poderosos de este país-, entonces para el plan IIRSA también se necesitan vastos territorios. El TPP11 y su legislación de trastorno de las semillas transgénicas, también necesita espacios para desarrollar las semillas que ellos van a vender.

Entonces es un paquete extractivista, capitalista, que necesita territorios. Justamente la consulta indígena, hipócritamente, solapadamente, habla de vender y arrendar las tierras por 20 años y más, que están en manos de los mapuche. Venderla o arrendarla al mejor postor. Entendemos que el mejor postor, en este país, por la desigualdad, son las mismas familias de siempre, las dueñas del mar, las dueñas del Congreso, las dueñas de los gobiernos. Entonces, lo que estaba haciendo era entregar las tierras al proyecto capitalistas en los próximos 30 años, esta modificación de Ley Indígena.

JP: Dentro del proceso mencionas la articulación que existió entre las comunidades. ¿Desde hace cuánto tiempo se planificaron estas acciones de rechazo a la consulta indígena? Y en definitiva, ¿cuáles fueron los compromisos que fueron adquiriendo los distintos lov y comunidades en este proceso?

AA: Son diferentes tiempos y diferentes profundidades territoriales. Nosotros, como franja lavkenche, fuimos instalando el tema del TPP11, del IIRSA y de los proyectos extractivistas, tanto de las salmoneras, como de las forestales y las mineras. Este trabajo lo venimos impulsando desde hace seis, siete años, tiempo que nos dimos cuenta que se viene “cocinando”, por ejemplo el IIRSA o el cordón biooceánico como se conoce.

Pero a nosotros también al caminar y articularnos con otros territorios, nos dimos cuenta que estos otros territorios también tenían esta claridad política, entorno al escenario de los próximos años del capitalismo. Por tanto, hubo territorios con los cuales fue más fácil y rápido la articulación. Hay que entender cuál era el trasfondo general, pero lo que también vimos es que otros territorios, por el solo hecho que nos ha costado recuperar tierras, durante estos 30 años, del sacrificio, la cárcel, la muerte incluso, de nuestros mejores peñis, no podía hipotecarse, no podía pasar la propuesta del gobierno.

Si nos ha costado tanto recuperar tierras y todavía nos falta tanto por recuperar, es ilógico que nos vengan a ofrecer y, de hecho, es una falta de respeto que nos vengan a ofrecer comprarnos las tierras que nos ha costado recuperar, siendo que todavía nuestro avance tiene que apuntar a una recuperación del territorio ancestral, territorio histórico. Por eso también esta consigna transversal de que las tierras no se venden ni se arriendan, sino que se recuperar y se defienden.

JP: En este proceso de recuperación, ¿cómo han enfrentado la militarización de gran parte del Wallmapu y la represión que proviene, principalmente, desde Carabineros de Chile?

AA: La militarización del territorio es algo que nosotros entendemos como una expresión predecible del Estado. El Estado tiene un discurso de la interculturalidad, un discurso cínico de tolerancia, apertura, a las diferentes culturas, pero en la práctica, sistemáticamente este Estado, desde la formación de la república, ha tenido un brazo militar en contra de las expresiones de nuestro pueblo. Las expresiones más autónomas; las expresiones que tratan de reivindicar a nuestro Pueblo-Nación, como algo perdurable en el tiempo.

La militarización, para nosotros es algo que entendemos como normal, pero también normal es enfrentarla y no hacerlo solo desde una vía, sino que desde las diferentes formas de lucha. Entonces, las comunidades enfrentan la militarización con todo el trabajo político, social, de la formación, el rechazo que es transversal desde los niños hasta los más ancianos. También haciéndonos cargo de algunas aberraciones que tiene la militarización, por ejemplo, que los militares estén, estratégicamente, tomando espacios educacionales, que se estén acercando a los liceos, los colegios, con fusiles de guerra, estacionando helicópteros en nuestros liceos. También la resistencia ha tenido formas de frenar esto, de denunciarlo a través de los medios de comunicación pertinentes, y también, de lo que nos sentimos orgullos, es que nuestro pueblo tenga la capacidad de enfrentar la militarización a través de nuestros weichafe, por medio del weichan, de forma valiente, de forma que nos orgullecen, porque nuestra cultura no dice que hay que poner la otra mejilla, sino que nuestra cultura dice que hay que defenderse ante el ataque sinvergüenza, y eso lo hacen jóvenes, hombres y mujeres, día a día, que resisten la militarización del territorio y seguimos recuperando tierras también.

JP: ¿Cuáles son los próximos pasos para el pueblo mapuche autonomista en un escenario de triunfo parcial que tienen sobre la consulta indígena y asociado también a la debilidad que demuestra el gobierno luego del informe sobre el asesinato del weichafe Catrillanca?

AA: Es importante entender que hace muchos años, nosotros, ya desarrollamos el pensamiento de que el asesinato de nuestros peñis, el asesinato de nuestras lamgen, la persecución, son prácticas políticas estratégicas del Estado, son políticas de shock del Estado. El asesinato de nuestro peñi, se enmarca en los dolorosos episodios que tenemos, durante estos 30 años de realce de nuestro movimiento mapuche, de renacimiento de nuestro movimiento mapuche. Y también viene a fortalecer algunas convicciones –desde el dolor lamentablemente- de que con este Estado no se puede dialogar sin tener la capacidad de movilizar. O sea, los diálogos francos, fraternos, parlamentarios, sin una capacidad de fuerza en el campo y en la ciudad, sin una capacidad de fuerza, para nosotros son conversaciones cínicas.

Nuestra primera estrategia, en términos de lo que viene en los próximos periodos, es mantener la fuerza movilizadora, seguir acumulando fuerza, seguir formando a nuestra gente y seguir formándonos, para poder seguir enfrentando esto que es una realidad. La militarización del Wallmapu no va a ceder, y de hecho, en la medida que nosotros vayamos avanzando –sabemos- que esto va a empeorar.

Otra medida es la necesaria y sana articulación con el mundo chileno, cuando es respetuosa. Cuando ambos nos respetamos, cuando ninguno se intenta imponer sobre otro, sino que cuando, como pueblo hermanos, nos miramos y decimos: “tenemos un enemigo en común, injusticias en común, salgamos a enfrentar esto”. Y ese diálogo –yo veo también- es cada vez más fuerte, cada vez es más claro, más necesario también. Eso también es un punto estratégico que nosotros seguimos y estamos trabajando, la articulación con el pueblo hermano chileno que lucha.

Y, por supuesto, la tercera seguir avanzando en claridades. Porque la fuerza acumulada y la articulación con otros sectores, sin las claridades internas bien definidas, sin nuestro nütram interno, sin nuestros consensos como territorio, no logra tener la cuota necesaria para tener una buena avanzada. Pero en la medida que vayamos construyendo claridades entorno a estas ideas de autogobierno, estas ideas de reconstrucción cultural, estas ideas estratégicas para recuperar el territorio, si seguimos avanzando, por así decirlo, en estas claridades internas, creemos que vamos a tener un esperanzador futuro, porque las generaciones vienen más fuertes, los jóvenes, los wechekeche, los pichikeche, uno los nota con un newen y con un kimün distinto, un rakiduam, entonces un trabajo con la infancia nuestra, con los jóvenes y con las claridades de nuestro pueblo que seguimos haciendo.

No nos apura la coyuntura de lo que tratan de instalar los políticos chilenos, sino que más bien, sabemos que es la política interna lo que más nos fortalece y ojalá, en cortos plazos, tengamos la capacidad de echar a Chadwick, a Ubilla que son los responsables políticos de esto, y para eso la articulación y movilización de la organización social son necesarias. Se tienen que ir los asesinos políticos de Camilo.

Compártelo en:

Autor entrada: Convergencia Medios

Comentarios

  Suscribete  
Notifíicame de