«En defensa de la copa menstrual» crítica a nota de 24horas.

Por Señora Salubrista

En abril de 2018 el sitio web de 24horas publicó un reportaje titulado “Estudio revela que tampones orgánicos y copas no minimizan riesgo de shock tóxico” .

Como mujer, usuaria de la copa menstrual y estudiante de una carrera del área de salud (con formación en el área de microbiología, relacionada al tema que nos convoca) siento como mínimo un deber, el compartir un análisis crítico sobre este artículo, al ser consciente del impacto que una mala información puede causar a nivel sanitario y entendiendo esta acción también como parte de mi compromiso con el fomento de una conciencia salubrista y, por ende, la tarea de simplificar el conocimiento técnico para permitir su socialización, discusión y facilitar así la difusión/liberación de la información científica dentro de la comunidad.

{ El conocimiento coptado por la élites académicas es disputable} (pero, vamos al grano). 

Para no caer en la trampa del titular “Un estudio revela que…” , cuya intensión es darle credibilidad a una nota de prensa, debemos empezar- como mínimo- por CUESTIONAR la procedencia del artículo científico (paper) al que hacen alusión, su financiamiento (en búsqueda de conflictos de interés) y analizar la metodología en búsqueda de sesgos y contradicciones que pueden llevar a una errónea interpretación de los resultados.

En primer lugar, la nota del sitio de 24horas además de estar mal referenciada (en lo formal) hace notar que ni el escritor ni editor se dan la molestia de revisar la metodología experimental como para dar contexto a los resultados y contrastar con las apreciaciones de los académicos que citan. Por otra parte, el título es claramente tendencioso ya que, en el caso de la copa menstrual se habla de 1 solo caso reportado en la literatura de usuaria con síndrome de shock tóxico (y verán que las conclusiones no son tan alarmantes).  ¿Qué nivel de extrapolación puede tener el reporte de casos aislados? Si se busca en PubMed – una de las bases de datos más usadas en ciencias biomédicas para la búsqueda de artículos científicos de alta calidad – la mayor parte de artículos que aparecen asociados a las palabras “menstrual cup” (copa menstrual) son reportes de caso. Es decir, un tipo de artículo, con validez científica debido a su metodología y estructura pero cuyos resultados o descripción del fenómeno que abordan no es aplicable a la población en general (no extrapolable) pues, como dice su nombre se reporta un solo caso o tan solo unos pocos.

 El artículo mencionado en la nota* (link aquí) es de la revista científica “Applied and Environmental Microbiology“, la cual no es de un altísimo impacto a nivel mundial (vale decir, no es de las top del mundo) pero es de buen impacto en su área que es la microbiología. Muchas personas se guían por el ranking para juzgar los papers, sin embargo, hay que dar contexto al ranking según el área, los años de vigencia de la revista y echarle una miradita a la metodología que habla mucho sobre la seriedad y rigurosidad de los investigadores. Por lo demás, existen muchos indicadores que hablan de la calidad de una revista científica. Por ejemplo, la revista CA – A Cancer Journal for Clinicians de acuerdo al ranking de Scimagoes la N°1 del mundo actualmente con un SJR (Scientific Journal Rankings) de 61.786, en tanto para Applied and Environmental Microbiology es de 1.68. No obstante, ambas revistas están categorizadas en el cuartil más alto de las revistas científicas, el Q1.

En cuanto al financiamiento, el paper indica que éste proviene de Labex Ecofect de la Université de Lyon, Francia y FINOVI, una fundación que financia investigaciones. La primera entidad no muestra declaraciones de financiamiento en su página web, por otra parte FINOVI, no da cuenta de las donaciones percibidas pero sí admite donaciones de empresas ya que, en una sección de la página (“Investors”) explica cómo se deduce el impuesto a una empresa por la donación (no se si esta bien empleado el término pero explica al posible financista el impacto de su donación en los impuestos).

Lo que habría que hacer sería rastrear quiénes (empresas, corporaciones, particulares) aportan a esa fundación y quienes trabajan tanto allí como como en el laboratorio de la Universidad francesa ya que muchos académicos/as a veces son consultores de empresas y multinacionales o tienen otro tipo de vínculos que no se revelan en los paper.

Pese a que la publicación está en una revista buena en su área – a mi juicio- hay cosas de la metodología que pueden implicar un sesgo. Me explico: en la investigación usaron entre 4-5 marcas de tampones y 4 copitas distintas pero solo de 2 fabricantes (2 modelos de Be Cup y 2 modelos de Me luna), eso por un lado. Además, recrearon en el laboratorio (in vitro) condiciones para evaluar el crecimiento de la bacteria Staphylococcus aureus(responsable del síndrome del shock toxico). Esto se hizo incubando tampones y copas menstruales con una cepa aislada de la bacteria ya mencionada (la cual provenía de una paciente que sufrió un shock tóxico en 2014) bajo condiciones nutricionales y ambientales de crecimiento (caldo BHI + Oxígeno y Temperatura).

Si bien, la cepa (entiéndase como “variedad”) de Staphylococcus aureus produce la toxina responsable del shock tóxico y presenta características de patogenicidad de importancia clínica, no lo hace representativa de todas las cepas considerando la variabilidad genética de la bacteria. Por otra parte, al no existir una evaluación bajo condiciones microbiológicas similares a la vagina, es decir, al omitir las variables de microbiota vaginal (ya que no se incluye cepas de bacterias que forman parte de la “flora” normal vaginal en el estudio) se está omitiendo el hecho de que la microbiota vaginal ejerce un efecto protector contra patógenos (pues, existen bacterias coexistiendo y compitiendo por sobrevivir y muchas de ellas impiden el sobrecrecimiento de la bacteria que produce el shock tóxico). Es aquí donde – a mi juicio – puede existir un sesgo importante al respecto, ya que, los autores no mencionan este factor en su discusión de resultados.

Un comentario importante, que se dio dentro de una discusión de un grupo de mujeres trató sobre ser conscientes de la manipulación de la copita, no solo el hervirla después de la menstruación y antes de volver a usarla sino que también la higiene de las manos.

Para disminuir riesgos es mejor tener bien limpias las manos antes y después de manipularla. Ejemplo: Te rascas la nariz e introduces la copita, aunque te hayas lavado las manos previamente, si no sabes si eres portadora de Staphylococcus aureus (nivel nasofaringeo es el mayor porcentaje de portación) podrías introducir sin querer la bacteria a la vagina y aumentar las probabilidades del síndrome de shock tóxico (un riesgo que siempre existe, pero en una muy baja probabilidad y el punto es MINIMIZAR MINIMIZAR MINIMIZAR). 
Las bacterias están en todos lados, el objetivo de enfatizar en la higiene es disminuir la carga bacteriana que podamos portar en nuestras manos y la que pueda tener la copita o podamos traspasar a ésta, ya que, dentro de nuestra vagina las condiciones de temperatura, humedad, nutrientes y aerobiosis (oxigenación) son muy favorables para el desarrollo de la bacteria S. aureus que produce el shock tóxico.


 En el paper concluyen que “los resultados sugieren que la aireación más que la composición de la copa influye en la producción de toxinas.” Por ende aquí influiría la manipulación a la hora de generar el vacio al introducir la copita y el tiempo que pasa ésta dentro de nuestro cuerpo (como para que exista el tiempo necesario de multiplicación bacteriana y producción de toxinas). 

 Conclusión literal del paper (traducida):

 << En conclusión, demostramos que ninguno de los tampones de algodón, viscosa o algodón mixto y rayón o algodón y viscosa mejora el crecimiento in vitro de S. aureus y la producción de toxinas, utilizando un nuevo método para cultivo bacteriano en presencia de protección intravaginal (copita o tampón) que reproduce condiciones fisiológicas [ya discutí arriba que no era tan así lo de las condiciones fisiológicas]. Algunos de ellos incluso disminuyen el crecimiento de S. aureus y la producción de toxinas por un mecanismo que parece no estar relacionado con la liberación de moléculas del tampón. Observamos un ligero aumento del crecimiento de S. aureus y la producción de toxinas con copas menstruales, debido a la introducción de un mayor volumen de aire que el que se produce con los tampones en nuestro sistema in vitro. Se debe recomendar el uso de un tamaño pequeño de copa para limitar este efecto. Además, S. aureus forma una biopelícula (biofilm) compacta en contacto con la copa, resistente a los lavados simples con agua. Debe recomendarse la copa menstrual hirviendo entre los usos de la copa. Ambos dispositivos intravaginales parecen ser factores de riesgo para el desarrollo del síndrome de choque tóxico menstrual y se deben tomar precauciones >>

Entonces, Amigas/Hermanas sigan usando la copita con confianza teniendo en cuenta los mínimos aspectos de higiene, manipulación y los tiempos entre introducción y extracción durante la menstruación.

Estamos disminuyendo la contaminación por uso de toallas higiénicas desechables, reducimos el costo monetario mensual que implica menstruar y nos hacemos conscientes de nuestros ciclos.

El presente texto es una colaboración de Señora Salubrista.
«Señora Salubrista es un blog que nace desde la inquietud y el deber sentido de fomentar el cuestionamiento y reconstrucción de nuestras prácticas cotidianas en lo que a salud refiere, así como también los temas estructurales y políticos que impactan en ella».


Puedes visitar su blog en http://senorasalubrista.wordpress.com

 Doi del artículo: 10.1128/AEM.00351-18
*Título: Impact of currently marketed tampons and menstrual cups on Staphylococcus aureus growth and TSST-1 production in vitro.

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Autor entrada: Convergencia Medios

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