Hualpén: “Familias pelean su derecho a permanecer en el territorio donde han vivido por más de 65 años”

David Ulloa & Juan Carlos Flores

 Fundo Las Escaleras, Peninsula de Wallpen. (Santuario de la naturaleza)

El conflicto

 A mediados de 2018, las familias se enteran por medio de terceros, de la idea del proyecto loteo llamado “Mirador del Alto” que pretende la construcción de un complejo de lujo. Urbanización en parte del fundo Ramuntcho, de una superficie de 326.682 hectáreas, ubicado en el corazón del santuario de Hualpén. Esto no dejó de alertar a un conjunto de habitantes (mapuche y no mapuche) de la zona, poniendo en alerta también a las organizaciones socio-ambientales como a las territoriales.

 La comunidad del fundo Las Escaleras -8 familias aproximadamente- es la que se ha visto más afectada por este proceso, ya que, desde noviembre, comenzaron directamente las amenazas de desalojo y desocupación del espacio que ocupan ya por más de 65 años. Una orden de desalojo amparada por un tribunal de Talcahuano, el cual permitiría el empleo de Fuerza Pública.

 

Un poco de historia

 La península de Hualpén, al igual que muchos otros territorios de nuestro país, fue repartido en diversos fundos, siendo dueños de estos, diversos latifundistas y grandes terratenientes, que repetían la lógica feudal del uso y usufructo de la tierra, empleando a moradores y habitantes pobres de los territorios, otorgándole víveres, espacio, y trabajo en las diversas actividades ligadas al trabajo de mantención de los fundos, animales, arreglos varios. Es en esta lógica que muchas familias llegan desde diversos sectores de la región y que definitivamente se quedan a vivir en estas tierras por temas de traslado y facilidad para su sustento. 

 

El elemento nativo y natural

Más allá del impacto propiamente tal que tiene la especulación de los diversos territorios -historia bastante conocida en el sur de Chile- para desarrollo inmobiliario o para la plantación de monocultivo, es fundamental el rol protagónico que cumple el espacio de Hualpén y su biodiversidad de flora y bosque nativo, que son un pulmón y espacio de mantención y equilibrio de biodiversidad en la región.

La que, lamentablemente, ha sido tan golpeada e invadida por diversas industrias, como ENAP, CAP y ahora el proyecto del gasoducto denominado “Octopus” o GNL Talcahuano (zona de sacrificio), sin evidenciar daño que las forestales han hecho a la vida de cientos de comunidades Pewenche, Lafkenche y mapuche en general, sino también a la tierra.

 

  Lafkenmapu o Butalmapü (Ayllarewe)

 Este sector, si bien es cierto no presenta grandes componentes actuales de vida y cultura Mapuche Lafkenche es, en términos históricos, territorio perteneciente a Lafkenmapu, “que comprendía las actuales provincias de Arauco, Cautín y Concepción corriendo por todo el lado oeste de la Cordillera de Nahuelbuta” (Informe Antropológico, Centro de Estudios Mapuche Wiñomeaiñ, Hualpen, enero 2019)

 

Grandes esfuerzos se han realizado por parte de diversas organizaciones de carácter y cultura mapuche por poder reestablecer y recuperar aquel Kimun (experiencia y acumulado histórico de vida) del sector, aparte de dar la pelea y enfrentar la depredación de la tierra (mapu) y del despojo de estas familias y comunidades. Si bien es cierto hay diversas teorías de las auto denominaciones en términos geográficos y territoriales (ligadas al elemento mapuche) esto deviene de un proceso propio, emprendido por el mundo mapuche dentro de un periodo más contemporáneo de recuperación y autoconocimiento

Resistencia y desarrollo del conflicto

 

Si bien es cierto, hoy la amenaza del desalojo se ha visto desestimada por las familias -todo gracias a un enorme movimiento de soporte y apoyo de diversas organizaciones de estudiantes y territoriales- más la presencia activa del movimiento mapuche y la presentación de un recurso de protección del 10 de diciembre de 2018, las amenazas y amedrentamientos han continuado.

Esta vez, los amedrentamientos han sido de forma más directa, primero con un ataque con armas de fuego registrado el pasado fin de semana (26 de enero) desde las casas aledañas, donde se efectuaron más de 40 disparos hacia el sector donde las familias tienen sus casas y su comunidad, afortunadamente no resultando nadie herido. Se encontraron por el lugar y sus alrededores casquillos de bala e incuso munición sin detonar. En conversaciones con don Ricardo Ibañez, nos relata este terrible episodio, en donde vio en peligro la vida de él y de su familia: “fueron más de 40 disparos, que provenían desde los bosques aledaños a nuestras casas, por donde viven los Yaconi, como era tarde casi las 12 de la noche, no pudimos ver quienes efectuaron los disparos, el día domingo, un joven fue amenazado con un arma de fuego en el camino al fundo por dos desconocidos en un vehículo sin patente”

 

Las familias volvieron a presentar una denuncia, esta vez en Carabineros, por las amenazas y los disparos realizados, sin tener claro quienes son los directamente responsables, pero suponiendo que seria gente ligada al empresario Felipe Yaconi, quien nuevamente y de manera bastante confrontacional, se enfrentó a las familias, quienes se encontraban vendiendo tortillas en la playa del lugar, con amenazas e insultos directos sobre la familia según nos contaron: “váyanse de aquí, esto nos pertenece y no tienen nada que seguir haciendo acá, seguramente son ustedes quienes tienen metidos a esos mapuches acá, si ustedes no son mi mapuche” palabras textuales del empresario, amenazando y amedrentando a los miembros de la familia, quienes volvieron a poner una denuncia esta vez en Concepción por amenazas e insultos.

 Si bien la situación se encuentra actualmente más tranquila, la amenaza y la posibilidad de utilizar otros métodos como la violencia y el amedrentamiento, incluso las armas de fuego son latentes ante la impotencia del empresario de lograr el efectivo desalojo y desde su óptica poder hacer ocupación efectiva de lo que, según él, le pertenece. 

Perspectiva de largo plazo: LA DEFENSA DEL TERRITORIO

 La tentativa especuladora está vigente, por lo que, es muy probable que el rechazo a estos proyectos se vuelva una misión que deban afrontar todas las organizaciones vinculadas tanto a lo socio-ambiental, como quienes luchan por preservar y mantener su espacio de vivienda e historia desde una identidad propia. Es fundamental acá, poder establecer de manera transversal la defensa de Hualpén como un territorio histórico, de preservación natural y donde se vive en una relación armónica con la tierra, en donde la depredación y mercantilización aun no han hecho mella del espacio.

 Es un desafío el poder aunar los criterios de lucha para defender el territorio, la comunidad y de enfrentar a estas grandes capitalistas y especuladores.

Para eso, debemos estar todos y todas unidas, por la vida y porvenir de las familias de Hualpén, por la preservación de la tradición y cultura Lafkenche, por la región, que tan golpeada se ha visto, sobre todo durante los últimos 30 años con la inversión y depredación de sus espacios y ecosistemas.

Compártelo en:

Autor entrada: Convergencia Medios

Comentarios

  Suscribete  
Notifíicame de