Emotivo y necesario homenaje a la revista que ayuda a pensar: Punto Final

Por Simón Fuentes


En el Teatro Camilo Henríquez del Círculo de Periodistas, se realizó el acto de homenaje a la revista Punto Final, el cual llevó por nombre “Punto Final, páginas de lucha”. No hubo sillas suficientes para recibir a todas las personas que quisieron acompañar al director de Punto Final, Manuel Cabieses, y al equipo de la revista, los distintos dirigentes de organizaciones sociales y políticas, periodistas de todas las épocas de Punto Final y otros que siempre fueron cercanos, los embajadores de Cuba y Venezuela. Todos querían rendir el justo homenaje a los que nunca se rindieron en “
ayudar a pensar” como consignaba el extinto medio escrito.

El nueve de marzo de este año aparecía en los quioscos la última edición de Punto Final, revista que durante más de 50 años estuvo acompañando a las fuerzas del campo popular, no sólo en Chile, sino que a nivel mundial, pero sobre todo en América Latina y el Caribe.

La portada de ese ejemplar, el número 894, tenía como titular “Venezuela asediada” y junto a él, la imagen del presidente Hugo Chávez. Fiel a su estilo y sabiendo que era su última edición, el equipo de Punto Final, no bajaba los brazos en el apoyo y solidaridad con los pueblos, sobre todo con los y las que están luchando por definitiva independencia, como es el caso de Venezuela y su proceso bolivariano.

Un poco de su historia

Punto Final apareció por primera vez en septiembre de 1965, fundada por Manuel Cabieses y Mario Díaz Barrientos, que de hecho fue su primer director. Nacía el momento en que el mundo era sacudido por la intención de los pueblos de lograr su liberación. África era sacudida por los movimientos de liberación nacional y en Asia los ojos del mundo se colocaban en Vietnam y en China. Mientras que en nuestra América Latina, desde la mayor isla de las Antillas, Fidel Castro y sus barbudos sacudían la historia y la teoría, al hacer una revolución de carácter socialista en las narices del imperialismo norteamericano.

Punto Final siempre estuvo cerca del MIR, por las cercanías ideológicas, y porque el propio Manuel Cabieses y otros integrantes del equipo se sumaron al partido liderado por Miguel Enríquez. Sin embargo, no era un medio mirista, como aclara el propio Cabieses. Entre la línea editorial y la línea política del MIR existía un “90% de coincidencia”, dice al público que asistió al evento. En ese sentido también aclara en su autobiografía: “nunca hubo intento del MIR de manejar la revista”.

El compromiso de Punto Final y de Manuel Cabieses, fue lo que permitió colaborar en la misión de hacer llegar el diario del Che Guevara, en su incursión en Bolivia, a Cuba. Para que después en julio de 1968 en el número 59 de la revista y con una introducción del propio Fidel Castro, el diario fuera publicado por la propia Punto Final junto a otras editoriales del mundo que se encargaron de dar a conocer el valioso testimonio del comandante Guevara. Esa edición fue un éxito rotundo en Chile, 65 mil ejemplares fueron vendidos en esos años.

Llegado el gobierno de Salvador Allende, Punto Final se mete de lleno a las luchas del pueblo por hacer avanzar lo más posible el propio proceso, hace reportajes sobre los cordones industriales, en las corridas de cercos, en la luchas estudiantiles y de los profesionales, está presente en las poblaciones que luchaban por la vivienda y contra el acaparamiento, se transforma en trinchera de la batalla de ideas, en el seno de la izquierda, así como se encarga de denunciar las acciones de la derecha, de la burguesía, las nacientes transnacionales y del imperialismo norteamericano en contra del proceso.

Durante esos mil días Punto Final fue un referente para la totalidad del campo popular, incluso hoy los antiguos ejemplares son un material histórico, que son revisados no solo por los antiguos militantes, sino sobre todo por las nuevas generaciones de investigadores y militantes, porque dan cuenta de lo que vivía el país en tiempos del gobierno de la Unidad Popular.

Pero al igual que todos los medios comprometidos con las causas justas del pueblo, fue golpeada por la represión de la Dictadura cívico militar, encabezada por Augusto Pinochet. Para pesar de la militancia popular, duante mucho tiempo la revista no volvió a aparecer. Cabieses detenido en distintos lugares, periodistas perseguidos y férrea censura hacían difícil que volviera a salir públicamente. Sin embargo, distintos periodistas que eran del equipo de Punto Final, en exilio publicaron Punto Final Internacional, que se volvió un referente para muchas organizaciones de izquierda, sobre todo la revolucionaria.

Finalmente, Punto Final vuelve a aparecer en Chile un 15 de agosto de 1989. Aparecía con la denuncia que estaba sucediendo entre los inicios del Dictadura cívico–militar y el inicio de la transición democrática. Su titular era: Chile quedó en libertad condicional.

Así hasta el nueve de marzo, Punto Final siguió apareciendo. Luchó durante años, recurriendo a todos los organismos nacionales e internacionales para que el Estado chileno se hiciera cargo de financiar la prensa nacional, para que efectivamente se diera el llamado “pluralismo informativo”.

En la última edición, en el artículo que informaba del cierre, decía lo siguiente: “Lo que tenemos en Chile es una dictadura del pensamiento único impuesto por el poder del dinero. Esa tiranía ha modelado una cultura conservadora, racista y mezquina que garantiza la sumisión del pueblo al orden capitalista neoliberal”. Y finalizaba diciendo: “Pensamos que algún día Punto Final volverá en brazos de las condiciones sociales y políticas que hicieron necesaria su fundación hace 52 años. A nuestros continuadores les deseamos éxito en un Chile diferente, democrático, participativo e igualitario en derechos sociales y políticos”.

Volviendo al acto de homenaje

Punto Final, en su acto de homenaje fue saludado por diversas personalidades del mundo social, político y académico, figuras como Luis Mesina, Atilio Borón, Joao Pedro Stedile del MST de Brasil, el MLN – Tupamaros, entre otros se encargaron de demostrar la importancia de la revista.

Tomamos la posta

Al finalizar el emotivo acto, la tarea que nos deja Punto Final es ser capaces de construir medios de comunicación que sepan recoger las luchas de los pueblos del mundo, sobre todo de nuestro propio país, en razón de ir aportando a sus justas luchas. Desde Convergencia 2 de Abril, aportamos en la realización de esa tarea con Convergencia Medios, con la cual esperamos atenuar el vacío que nos deja la desaparición de Punto Final.

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Autor entrada: Convergencia Medios

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