Por vivienda digna y la defensa de nuestros territorios: Antofagasta se levanta y sale a marchar

Por Convergencia 2 de Abril, Antofagasta

Este domingo 18 de noviembre cientos de hermanos/as latinoamericano/as organizados/as por el derecho a la vivienda junto distintas organizaciones sociales y políticas salieron a las calles de Antofagasta a exigir el derecho a la vivienda digna y a la ciudad justa.

El derecho a la vivienda no está garantizado en Chile, habiendo una disputa álgida por el uso del suelo donde se levantan los territorios, cuyo rostro más despiadado lo representa la represión que ha ejercido este gobierno en contra de pobladores de Calama, Quintero y contra de nuestros hermanos/as mapuches.

La ciudad de Antofagasta tiene una gran problemática en materia habitacional, siendo la segunda a nivel nacional con mayor déficit cuantitativo y cualitativo de viviendas, a pesar de ser una región minera cuya renta supera los millones de dólares, la que es apropiada por las grandes trasnacionales extractivista.

La producción y riquezas que genera nuestra región no se reflejan en la calidad de vida de los/las trabajadores, ni de nuestros hermanos/as, donde el denominador común que tienen nuestros territorios es ser zonas de sacrificio y por ende estar contaminadas al igual que en distintos lugares de Chile, se va configurando así una la precarización progresiva de nuestras vidas como trabajadores/as, en desmedro de nuestra felicidad y de nuestra salud como habitantes de nuestras tierras.

Es por eso que este 18 de noviembre se congregaron familias de vecinos y vecinas en contra de un modelo que enriquece a algunos pocos, en contra de las políticas de represión y erradicación que se han venido dando en distintos lugares de Chile, en repudio al negocio inmobiliario que sustenta un modelo injusto donde la vivienda es un privilegio y no un derecho, contra una industria extractiva que nos está enfermando y nos está dejando solo con deudas y en la calle.

La marcha que partió en la explanada de la municipalidad de Antofagasta, buscó congregar a arrendatarios, allegados, pobladores de campamentos y de cooperativas de vivienda, los/as cuales se unieron en un solo grito por el derecho a habitar dignamente en nuestras ciudades.

La organización de pobladoras y pobladores Vivienda Digna fue quien encabezó la marcha. Sus dirigentes entregaron un mensaje a la comunidad de respeto a los pueblos y las comunidades, haciendo un llamado a reivindicar la cualidad de ser una comunidad plurinacional.

Se realizaron además gestos de solidaridad con los pobladores y pobladoras de Calama, quienes han vivido episodios violentos de represión policial, siendo desalojados en los últimos meses de las comunidades en las que habitaban. Las y los representantes de las agrupaciones vecinales reforzaron el llamado a la unidad y la organización para poder enfrentar la lucha por el derecho a la vivienda.

Terminada la jornada se recepcionaron los saludos y gestos de apoyo de distintas organizaciones sociales, como el Frente de Trabajadores/as Mineros/as, la Unión Minera, la Coordinadora Nacional de Trabajadores NO + AFP y otras, las que acompañados del hiphop, la trova y la danza de la Colectiva Perras Danza dejaron en alto la voluntad unitaria de las organizaciones participantes por seguir luchando juntos levantaron juntos/as por los derechos sociales fundamentales de nuestra gente.

Desde la Convergencia 2 de Abril saludamos  este hito entre los vecinos y vecinas de Antofagasta y Calama y compartimos fuertemente que la unidad, la organización y la lucha nos devolverá la posibilidad de comenzar a vivir bien, es por eso, que debemos seguir avanzando en este camino.

Por la dignidad de nuestros pueblos, por el derecho a la vivienda digna y por la soberanía de nuestros territorios.

¡Arriba la organización de pobladores y pobladoras!

¡Arriba las y los que luchan!

A continuación compartimos el discurso central de la Marcha:

Compañeras y compañeros, vecinas y vecinos de Antofagasta:

Hoy domingo 18 de noviembre, nos hemos reunido diversas organizaciones de pobladores/as, estudiantes, trabajadores/as, de mujeres, ambientales, sociales y políticas con el fin de encontrarnos, escucharnos, marchar y decir que exigimos tener Derecho a una Vivienda Digna y una Ciudad Digna, para todas y todos, sin discriminación ni segregación.

Nos hacemos parte de un llamado nacional y un sentir creciente, de las miles de personas y organizaciones que se están movilizando en otras regiones del país y de todos y todas quienes actualmente luchamos por acceder a una Vivienda Digna, a rescatar el uso social del suelo y a defender una ciudad pluricultural y libre de contaminación.

Estamos acá porque entendemos que la ciudad es patrimonio de todas y todos, que NO TIENE DUEÑOS, aunque algunos quieran apropiársela y despojar a la mayoría. Solidarizamos sin ambigüedades con la causa histórica de los movimientos de pobladores/as y reconocemos que la falta de acceso a suelo y a la vivienda forma parte de muchos otros derechos no garantizados debido a las profundas desigualdades en la distribución de la riqueza en nuestro país y la acumulación de la misma por parte de grandes grupos empresariales nacionales y extranjeros: por parte de ese 1% que acumula el 33% de la riqueza, haciendo de Chile uno de los 5 países más desiguales del mundo.

Quienes convocamos también entendemos que el sistema político y economico de nuestro país se manifiesta en la degradación y expoliación del medioambiente y la discriminación sistemática de diversos grupos humanos en su acceso y goce de la ciudad (niñas/os, mujeres, personas en situación de discapacidad, migrantes, pueblos originarios y un largo etcétera).

Por lo tanto entendemos que la problemática de la vivienda y la ciudad afecta tanto a chilenos como a extranjeros: a quienes vivimos en campamentos, a quienes debemos pagar arriendos abusivos, a los que vivimos de allegados/as en casas de familiares o amigos/as, a quienes nos encontramos endeudados/as de por vida por los créditos hipotecarios, a quienes no gozamos de plazas para la recreación de nuestras familias o condiciones de higiene y seguridad mínima en nuestras villas y poblaciones, a quienes cargamos con los índices de cáncer más elevados del país y del mundo. Los problemas de la vivienda y la ciudad ¡NOS AFECTAN A TODAS Y TODOS!

Por estos motivo, queremos invitarles a que a través de la participación en esta marcha podamos ir generando y/o fortaleciendo puntos de encuentro, instancias de diálogo y acercamientos entre las diversas personas y organizaciones participantes, a fin de dar respuesta organizada a los grandes desafíos y demandas locales, regionales y nacionales en cuanto al modelo de producción, la vivienda y la ciudad, entre las que se cuentan:

• La necesidad de superar el extractivismo monoexportador e ir repensando la matriz productiva en la que se sostiene la economía Chilena, ejerciendo un control soberano sobre nuestros bienes comunes, como por ejemplo el agua, los minerales y la tierra.

• Contar con una legislación que proteja el medio ambiente y genere mecanismos efectivos de descontaminacion y mitigación socioambiental. ¡No queremos más zonas de sacrificio en nuestro pais!

• Leyes laborales y de seguridad social que favorezcan los derechos de las y los trabajadores, toda vez que la condición de precariedad y vulnerabilidad en la que nos encontramos, incide directamente en la capacidad que tengamos para resolver nuestras necesidades más básicas, como por ejemplo la vivienda, empujándonos al endeudamiento eterno y la segregación.

En cuanto a demandas de vivienda y ciudad:
• Reconocimiento constitucional del derecho a la vivienda.
• Reforma urbana y de política de vivienda que ponga fin a la fracasada política subsidiaria habitacional y a la institucionalidad que asegura el negociado del rubro inmobiliario y de la construcción.
• Participación vinculante de las comunidades en los proyectos de vivienda, medioambiente y ciudad y eliminación de las fuentes contaminantes de nuestras ciudades, como el acopio de concentrados de cobre en el Puerto de Antofagasta.
• Poner fin a la especulación inmobiliaria y reconocimiento del valor social del suelo.
• Establecimiento de un banco público de suelos, que permita priorizar y crear barrios en zonas con acceso a servicios y conectividad, evitando la segregación y la especulación con el suelo urbano.
• Regular los arriendos privados fomales e informales, a fin de reducir la arbitrariedad en el establecimiento de contratos, o el abuso en arriendos en condiciones abusivas, insalubres y de hacinamiento.
• Incidencia decisiva en el Plan Regulador Comunal y en la Estrategia Regional de Desarrollo.
• Detención inmediata de desalojos contra pobladoras y pobladores en lucha por una vivienda, tanto en Calama, como en Antofagasta y las demás comunas de la región.
• Contar con un plan de emergencia para poder dar respuesta más rápida y efectiva al déficit habitacional que padece la región (el segundo mayor en el país).
• Establecimiento de un Plan Regional de Radicación de campamentos para superar la crisis habitacional, con participación de las y los vecinos y en base a modelos que permitan la autoconstrucción asistida por parte del Estado.
• Combate a la discriminación habitacional hacia las y los trabajadores/as migrantes y sus familias y generación de soluciones transitorias dignas para población en condición de vulneración, tales como migrantes, mujeres víctimas de violencia, adultos mayores, allegados en condición de hacinamiento, etc.
• Cese inmediato de las actividades represivas y controles arbitrarios y discriminatorios en campamentos y diversos puntos de la ciudad hacia diferentes grupos de ciudadanos/as por parte de Carabineros de Chile.
• Condonación de la deuda de familias que han accedido a viviendas y declarar inembargable la vivienda social y generar una política de recuperación de vivienda para aquellas cuyas construcciones estén deterioradas.
• Rescate y preservación del patrimonio de nuestras ciudades.

Por tanto, asumimos el desafío y hacemos una invitación abierta a participar en la creación de LA MESA SOCIAL POR EL DERECHO A LA VIVIENDA DIGNA Y LA CIUDAD JUSTA, que impulse, desde la unidad en la diferencia, iniciativas que mejoren el vivir en nuestras ciudades, tomando como base un horizonte común: CONQUISTAR EL DERECHO A UNA VIVIENDA DIGNA Y A UNA CIUDAD PARA TODOS Y TODAS.

¡GRACIAS POR ESTAR HOY ACÁ!

¡VIVA LA ORGANIZACIÓN DEL PUEBLO!

¡TODAS LAS DEMANDAS, UNA SOLA LUCHA!

 

Autor entrada: Convergencia Medios

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