La Dirección del Trabajo al servicio de los empresarios: el caso de la FENASIB en contra de Supermercados Unimarc

El martes 3 de julio la Dirección del Trabajo realizó una acción impresentable: en la audiencia de análisis de admisibilidad de un requerimiento ante el Tribunal Constitucional presentado por el Supermercado Unimarc, la DT “se da vuelta la chaqueta” y se pone del lado del empresario, perjudicando la posición de defensa de los derechos de los trabajadores.

Por Javier Pineda – Abogado

Defensoría Popular de las y los Trabajadores

Antecedentes del caso

La Federación Nacional de Sindicatos de Supermercados y el Retail (FENASIB) interpuso una denuncia por prácticas antisindicales ante el Juzgado del Trabajo de Osorno en contra de su empleador Rendic Hermanos S.A., empresa que forma parte del Holding SMU, el cual administra los supermercados y cadenas de venta de detalle como Unimarc y Mayorista 10. La FENASIB federa a una gran cantidad de trabajadores entre las regiones de Los Ríos a la de Aysen.

El fundamento de la denuncia por prácticas antisindicales se encuentra en el artículo 323 del Código del Trabajo consagra el derecho a la libre afiliación, conforme al cual el trabajador puede afiliarse o desafiliarse libremente de cualquier sindicato. A ello, el inciso segundo de dicho artículo aclara a qué instrumento colectivo quedará vinculado el trabajador que se desafilia de un sindicato y se afilia a otro:

No obstante el cambio de afiliación sindical o desafiliación, el trabajador se mantendrá afecto al instrumento colectivo negociado por el sindicato al que pertenecía y que estuviere vigente, debiendo pagar el total de la cuota mensual ordinaria de ese sindicato durante toda la vigencia de dicho instrumento colectivo. Al término de la vigencia del instrumento colectivo del sindicato al que estaba afiliado, el trabajador pasará a estar afecto al instrumento colectivo del sindicato al que se hubiere afiliado, de existir este”.

En los supermercados Unimarc, hubo más de 100 trabajadores, que al ver mejores condiciones en el contrato colectivo celebrado por los sindicatos de la FENASIB con la empresa, decidieron cambiarse de sindicato. Cuando terminó el contrato colectivo anterior de estos trabajadores, la empresa les negó el acceso a los beneficios consagrados en el contrato colectivo de la FENASIB, tal como lo establece el artículo 323, inciso segundo del Código del Trabajo.

En virtud de lo anterior, la Inspección del Trabajo presentó una demanda en contra de la empresa por práctica antisindical. Lo mismo hizo la FENASIB, agregando que en este caso no sólo habría un incumplimiento al artículo 323, sino también una discriminación en contra de esta Federación. Asimismo, un grupo de trabajadores decidió por su cuenta iniciar una demanda en los mismos términos.

Estas demandas que comenzaron con presentaciones y roles distintos, al tratar la misma materia con la misma empresa, fueron acumuladas en una sola causa cuyo rol es el S-1-2018 del Juzgado de Letras del Trabajo de Osorno.

Lo importante a destacar en ello es que la Inspección del Trabajo, dado el mandato legal que tiene, inició una demanda en contra de la empresa al constatar la infracción al artículo 323 del Código del Trabajo luego de realizar las respectivas fiscalizaciones. Esto significa que la Inspección está litigando en contra de la Empresa en la causa ya individualizada.

Antes de que se realizara la primera audiencia preparatoria del juicio, la Empresa presentó un requerimiento ante el Tribunal Constitucional, solicitando la declaración de inaplicabilidad del artículo 323 por tener vicios de constitucionalidad en el caso mencionado. Esto significa en la práctica que la empresa no cumpliría con la ley, pues la considera inconstitucional.

Los argumentos usados por la empresa son los siguientes: (i) el artículo 323 vulneraría la igualdad ante la ley, pues beneficiaría a unos trabajadores por sobre otros, en tanto trata a trabajadores que no fueron parte de la negociación colectiva como si lo hubiesen sido; (ii) vulneraría el derecho de asociación, pues presionaría (!) a los trabajadores a afiliarse a un sindicato para obtener determinados beneficios; (iii) vulneraría el derecho al trabajo, pues estaría discriminando entre trabajadores según su afiliación sindical; (iv) vulneraría el derecho de sindicación, pues afectaría a aquel sindicato que no tiene mejores beneficios; (v) vulneraría la libertad económica, y; (vi) finalmente, vulneraría el derecho de propiedad privada de la empresa, pues de aplicarse esta norma perdería recursos. 

Esta argumentación resulta difícil de creer: la empresa considera inconstitucional una norma invocando la libertad sindical cuando la misma norma está diseñada para permitir que trabajadores se puedan afiliar libremente a un sindicato, sin quedar «amarrados» al sindicato con el cual negociaron colectivamente. Este es uno de los pocos casos en que los empresarios se acuerdan del derecho de asociación, el derecho al trabajo y el derecho de sindicación, pero lo hacen sólo para proteger sus intereses: sus ganancias. En cuanto a los argumentos que invocan la libertad económica y el derecho de propiedad resulta ridículo, precisamente el contenido del artículo 323 es una materia que tienen que tener en consideración al momento de negociar, debiendo entender que si un sindicato obtiene buenos resultados, es probable que otros trabajadores quieran afiliarse. En ello, no hay nada de inconstitucional ni vulneración al derecho de propiedad. Lo que intenta realizar la empresa es proteger una ganancia futura eventual. 

La actuación de la Dirección del Trabajo en el Tribunal Constitucional

Para que una causa sea conocida por el pleno del Tribunal Constitucional, primero debe pasar un examen de admisibilidad, debiendo cumplir con todos los requisitos que establece la ley. En este caso, la defensa de la FENASIB solicitó que se declarara inadmisible el recurso por no ajustarse a los requisitos establecidos en la ley, sobre todo, aquel que dice relación con el fundamento plausible.

Lo impactante de este caso, es la actuación de la Dirección del Trabajo, la cual en lugar de solicitar que dicho recurso se declare inadmisible, solicitó que se declarara admisible, tanto a través de un escrito presentado como por los alegatos realizados en la Audiencia de Admisibilidad que se realizó este martes 3 de julio.

Esta actitud desconcertó incluso a los Ministros del Tribunal Constitucional, quienes le preguntaron, para efectos de clarificar la situación, si la Dirección del Trabajo compartía el fondo de lo planteado por la empresa. Las palabras del Ministro fueron las siguientes: “Yo tengo una pregunta a la Dirección del Trabajo por la convivencia de la denuncia de la Inspección Provincial de Osorno respecto de la posición que manifiesta aquí en estrado. ¿Es admisible entender de que la Dirección del Trabajo entiende inconstitucionales los artículos cuestionados sin que exista un pronunciamiento al respecto?”

Ante dicha pregunta, la abogada de la DT respondió que compartía la posición de la empresa. Textualmente, la abogada responde lo siguiente:

Señor Presidente, efectivamente mi representada hizo la denuncia [rol] S-1-2018 presentada por nosotros en virtud de la norma legal vigente y en virtud del mandato de la Dirección del Trabajo de fiscalizar y velar por el cumplimiento de la legislación laboral. Se constataron ciertos hechos, que bajo la interpretación del servicio eran indicios de práctica antisindical y se hizo la denuncia. No es menos cierto también, como ud. lo señala que estimamos – y dado el requerimiento presentado por la empresa – que podrían haber ciertos vicios de constitucionalidad de esta norma y qué la harían por lo tanto inaplicable a este caso concreto. Y sin perjuicio de las decisiones que se pudieran tomar por esta administración, que como dijo el colega representante de los sindicatos, y que tenemos una nueva administración a partir de marzo de este año y, por lo tanto, se están revisando una serie de situaciones, de doctrina actualmente vigente, siendo esta una de ellas, digamos.”

Todo ello fue presenciado por las y los dirigentes sindicales, y además quedó registro en el canal de Youtube del Tribunal Constitucional, donde se puede apreciar desde el minuto ’44 el diálogo anteriormente reproducido (Video disponible).

Esta declaración significa que la DT considera que el artículo 323 del Código del Trabajo tiene vicios de constitucionalidad y que lo haría inaplicable al caso concreto. En caso de que el TC declare que eso es así, los trabajadores perderán la causa ante el Juzgado de Letras del Trabajo de Osorno, pues su solicitud carecerá de fundamento de derecho.

Y aquí está lo inaceptable: la DT inicia una denuncia por prácticas antisindicales en contra de la empresa, pero luego en el TC se manifiesta a favor de la posición de la empresa. Esta acción afectará la resolución del fallo. Y aquello significa que el actuar de la DT atenta contra los intereses de los trabajadores, y más aún, incumple el mandato de protección de los derechos de los trabajadores.

No obstante lo anterior, la abogada de la DT va más allá: declara que este cambio de actitud se debe al cambio de Gobierno, ninguneando la institucionalidad de la DT, y declarando en definitiva, que las actuaciones de esta institución dependerá de los intereses y criterios que tenga la nueva administración. En definitiva, anuncia una DT al servicio de los empresarios. Aquello que los trabajadores han sospechado y denunciado siempre, nuevamente queda en evidencia en palabras de la propia DT.

Este actuar de la DT y un posible fallo del TC a favor del requerimiento de la empresa no sólo afectará a los trabajadores de Unimarc que sostienen la actual demanda por prácticas antisindicales, sino que daría pie para que todos los empresarios adquieran la misma actitud de Unimarc, solicitando al TC en caso de ser demandados, que deje sin aplicación el artículo 323 del Código del Trabajo.

Posibles resultados en Tribunales

Durante los próximos días el TC deberá fallar si declara la admisibilidad o la inadmisibilidad del requerimiento presentado por la empresa y apoyado por la DT. Si es declarado admisible, el pleno del TC conocerá el fondo del asunto durante los próximos meses, y tomará una decisión al respecto que puede ser acoger o rechazar el requerimiento. Si lo acoge, el Juzgado de Letras del Trabajo de Osorno no podrá utilizar dicha disposición en su sentencia, lo cual significa que es casi seguro que la denuncia por práctica antisindical será rechazada. Si el TC rechaza el requerimiento, lo más probable es que el Sindicato gane la demanda ante el Juzgado del Trabajo.

Si el TC la próxima semana declara el requerimiento como inadmisible, el juicio ante el Juzgado de Letras del Trabajo de Osorno seguirá su curso, siendo probable que la denuncia de los trabajadores sea acogida.

Lo problemático es que el Tribunal Constitucional no suele ser un Tribunal que falle conforme a derecho, sino que falla conforme a los intereses que representan los ministros según por quien fueron nombrados. Esto quedó en evidencia al momento de discutir la Reforma Laboral, donde en un fallo establecieron la inconstitucionalidad de la titularidad sindical y de la extensión automática de beneficios.

Implicancias del actuar de la DT

Esta “vuelta de chaqueta de la DT” demuestra que la institucionalidad laboral, incluyendo aquella destinada a proteger los derechos de los trabajadores, está al servicio de las empresas y no de la clase trabajadora. Esta acción no puede ser vista simplemente como una decisión propia de la abogada que alegó en la audiencia en el TC, sino es un comportamiento institucional que puede comprometer a la Dirección Nacional del Trabajo y al Ministerio del Trabajo.

Frente a esta situación, la solidaridad entre la misma clase trabajadora será elemental, pues si bien hoy afecta a los trabajadores de Unimarc, mañana – si es que no está pasando ahora – afectará a todas y a todos los trabajadores de nuestro país.

Sólo la movilización, la educación y la lucha de la clase trabajadora abrirá las posibilidades de una defensa real de los derechos laborales. Este actuar de la DT pareciera revivir las viejas máximas del movimiento de trabajadoras y trabajadores en la historia: “que los derechos no se mendigan, sino que se arrancan” y que “la emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos, o no será”.

Autor entrada: Convergencia Medios